Programa de Seguridad Ciudadana
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Director: Eduardo H. Passalacqua.
Encuesta en Niños de Escolaridad Primaria
Autores: Dra. Laura Gingold y Constanza Cilley.
La Dra. Laura Gingold es antropóloga y destacada profesional del equipo del Dr. Moreno Ocampo (Moreno Ocampo. Productos & Servicios).
Estudio preliminar sobre los conflictos en las escuelas, las formas alternativas de resolución, y las percepciones de seguridad-inseguridad en el barrio
Objetivo de la encuesta
:Explorar las percepciones de los chicos sobre la violencia en la escuela, los diferentes niveles de conflictos, y las formas alternativas de resolución de los conflictos, los mecanismos de solidaridad social y las percepciones de seguridad-inseguridad en el barrio.
En otro plano se buscaba información sobre los tipos y frecuencias de los conflictos más recurrentes, los diferentes niveles de violencia escolar (burla, insultos, golpes, amenazas, robos) y sobre la victimización en el grupo entrevistado y su entorno cercano.
¿Por qué entrevistar a los alumnos?
La escuela es una de las arenas donde los niños y jóvenes aprenden formas de vincularse, y donde no sólo expanden las experiencias aprendidas a su núcleo familiar, promoviendo conductas fuera de la escuela, sino a su vez condicionan este espacio por las experiencias familiares y vecinales. La escuela no está al margen de la comunidad, y por eso también sufre el impacto de lo que sucede cotidianamente en el barrio, en las familias, en los medios de comunicación.
La violencia y la inseguridad es hoy un problema de todos. Es primordial tener un diagnóstico sobre cómo los jóvenes y los niños "viven" situaciones cotidianas de violencia, relevar lo que está pasando, cómo los chicos y jóvenes piensan caminos alternativos para solucionar los conflictos, en qué grado se "responsabilizan" frente a ciertos hechos, cómo se piensan ayudando a otros.
Qué caminos se siguieron (nota metodológica)
Se diseño una encuesta con 30 preguntas con opciones cerradas, y con 6 preguntas con opciones abiertas, para explorar la visión de los jóvenes y para que surgieran otras alternativas.
El estudio se lo planteó como exploratorio, como una "prueba piloto", donde no se tuvo en cuenta factores como la representatividad y el tamaño muestral. Se aplicó la encuesta a 6to y 7mo grado de primaria de la Escuela Montovani (un total de 48 alumnos), ubicada en el barrio de Saavedra. Se realizó en el transcurso del horario de clases.
RESULTADOS DE LA ENCUESTA
Espacios de socialización y hábitos culturales
¿Por qué explorar los hábitos culturales y los espacios de socialización? Porque son en estos espacios donde se configura un sentimiento de identidad y de pertenencia que funcionan como soportes.
Cuando se les preguntó a los jóvenes que hacían en su tiempo libre, ver televisión (82.9%) y hablar por teléfono (84.8%) fueron los hábitos más reiterados cotidianamente.
En menor medida, pero igualmente significativas, se indicaron jugar con los juegos de la computadora (39%), la lectura (37%) y escuchar música (30.4%).
Jugar con la computadora aparece como una práctica más masculina y la lectura como una práctica más femenina.
Con un grado menor de frecuencia (entre 1 0 2 veces por semana) las actividades y grupos de pertenencia más indicados fueron: el practicar algún deporte (58.6%) y el reunirse con compañeros de la escuela (52%) o con algunos chicos del barrio (21.7%).
Es interesante que mientras todos mencionan reunirse con los compañeros de escuela con cierta frecuencia (desde diario, hasta alguna vez al año), un 30.5% mencionó que nunca se reunía con los chicos del barrio.
Por otra parte, vale la pena mencionar que si bien las prácticas que se mencionan como preferidas son de consumo individual, esta visión individualista se matiza con el lugar reconocido que ocupan el club (la práctica de algún deporte) y los compañeros de clase o del barrio.
El alcance de este estudio no nos permite recuperar la "forma" en que los jóvenes "ven" la televisión o juegan con la computadora. Y esta forma va a estar condicionada a cómo los otros jóvenes recrean los mensajes de la televisión, y al medio familiar.
En relación a los video-juegos, el 24% mencionó ir con cierta frecuencia (1 o 2 veces a la semana, casi todas las semanas), el 28.3, una o dos veces al mes mientras que un 20% negó ir a estos juegos. Aquí es interesante indicar que es una práctica más frecuente entre los varones.
En relación a ir a bailar, el 35% mencionó ir una o dos veces al mes, y un 28% que nunca. El espacio del video juego parece ser un espacio más frecuentado que los lugares de baile.
Un 19.5% reconoció ir a la iglesia con cierta frecuencia (entre 1 y 2 veces por semana y todas las semanas), mientras que un 47.8% negó ir a la iglesia.
La actividad más repudiada fue el tomar cerveza con un grupo de amigos (91%). En este punto el presente estudio no nos permite discernir si es porque "moralmente" no es bien vista la bebida en el espacio de la escuela, o porque efectivamente ninguno de los chicos acostumbra a este hábito.
Referentes y soportes de identidad
Cuando se les preguntó a los chicos a quién recurrirían si se pelearan con un amigos y estuvieran deprimidos,
Al ser preguntados a quiénes le pedirían consejo sobre ciertos temas, como la drogadicción, aquí se invierten los papeles:
Es interesante señalar que frente a ciertos problemas afectivos se recurre en primer término a la madre, y frente a pedidos de ciertos consejos, a los padres. También es llamativo, que se recurre a los pares, sobre ciertos temas que se perciben con mayor empatía (como la pelea entre amigos) y a los padres, para aconsejar sobre otros temas.
Cuando se les preguntó con quienes NO hablarías sobre la drogadicción,
Coherentemente con la pregunta anterior, los padres y las madres ocuparon un lugar muy bajo, y un 15% expresó que no había nadie con quien no hablaría de este tema.
Cuando se preguntó a los chicos que medios usaban para aprender sobre el SIDA es interesante que se indican diferentes "medios":
Cuando se les preguntó que medios no usarían para aprender sobre el SIDA , coherentemente con la pregunta anterior se mencionó en primer término hablar con el cura o pastor (41%), y hablar con los compañeros de clase (28%). En esta oportunidad, no se distinguen diferencias en cuanto a credibilidad entre los diferentes medios de comunicación: aproximadamente un 20% no usaría a la radio, la televisión ni a los diarios para este fin. Otro 20% tampoco utilizaría a la maestra para hablar sobre estos temas. Los padre y las madres, en muy bajos índices (4.3%) no serían utilizados como medios de aprendizajes.
Percepciones sobre la violencia y las soluciones alternativas
En la encuesta se plantearon diferentes situaciones, donde se preguntaba a los chicos como reaccionarían otros y como pensaban que reaccionarían ellos mismos.
En una situación se planteó que harían otros compañeros si dos chicos se están peleando en el recreo.
Las razones que dieron los que intentarían separarlos fueron: para que no salgan lastimados, porque la pelea es mal vista entre compañeros, para buscar medios alternativos (diálogo), para evitar que sean castigados y porque no vale la pena pelearse, para poder seguir el juego.
Las razones que dieron los que se meterían a pelear también fueron: que se enganchan en la pelea, para defender a un amigo, por miedo a que un amigo se enoje si no lo defienden, cuando creen que uno tiene razón.
Las razones que dieron los que llamarían a la maestra fueron: porque tiene más autoridad y puede evitar que se sigan peleando, porque tiene los recursos para frenar la pelea, y porque es muy malo pelearse porque lleva a la violencia.
En la misma situación se preguntó que haría la maestra/o
Es interesante que al maestro se lo ve en un rol conciliador, y que las opciones de castigo se plantean como otros recursos secundarios a los que se recurre cuando fracasa la medida conciliatoria.
Cuando se les preguntó cómo reaccionarían ellos:
Es interesante si comparamos la percepción de cómo actuarían los otros y cómo actúan ellos mismos:
Como primer dato surge, que en la pregunta cerrada no se les había dado como opción "el intervenir para que puedan arreglarse" que es la respuesta señalada como más significativa cuando se les pregunta qué harían ustedes. En la pregunta sobre qué harían los compañeros se menciona como primera opción tratar de separarlos.
En los dos casos llamar a la maestra para que intervenga es una opción menor. Este dato es relevante, porque indica como primer opción para resolver el conflicto el de resolverlo entre pares.
También es diferente la percepción sobre si intervendrían peleando o no. Cuando se pregunta cómo actuarían los otros se percibe que los demás intervendrían en mayor medida peleando, que cuando se pregunta en el plano personal.
Otra situación planteada fue que harían si un compañero/a trajera una navaja a la escuela:
Sin embargo surgieron algunos datos llamativos:
Otra situación planteada fue la de unos chicos /as que amenazan a otro por no haberlos dejado copiar:
Esta situación es interesante porque se la considera como propia del ámbito escolar, y en este mismo sentido, las maestras y los directores ocupan un lugar más relevante.
Otra situación hipotética fue plantear que sucedería si un alumno robase a la maestra. ¿Cómo reaccionaría la maestra?
Como en otras situaciones ya planteadas, las medidas más severas se plantean como últimas alternativas. También como ya hemos visto en otras situaciones se ven caminos conciliatorios para resolver los problemas como el diálogo o el perdón.
Cuando se preguntó que harían otros chicos si hubieran visto que otro robaba:
Cuando se les preguntó que hubieran hecho si ellos lo hubieran visto:
Al comparar cómo actuarían los otros y como ellos mismos actuarían se destaca por un lado que se perciben a los otros como más indiferentes (se quedarían callados, no harían nada) que si se piensan comparado con la actitud o ética personal. Esto se pondera con la actitud de repudio al acto de robar expresado.
Otra situación hipotética refiere a un alumno que insulta a la maestra.
Como en los casos anteriores, las opciones más severas son planteadas como últimos recursos. Previamente se buscan instancias, como hablar con los padres del chico, hablar con el chico, o con la directora.
También es interesante que esta fue una de las situaciones (junto con el de la navaja) donde se plantearon mayores penas como la amonestación y en algún caso la expulsión.
Otra situación, plantea la situación problemática entre algunos alumnos de escuela y los vecinos.
Se les preguntó en primer instancia como reaccionarán otros vecinos y en segunda, que pasaría si esos vecinos fueran sus propios padres:
En este caso es claro una actitud ambivalente: por un lado una postura de poca tolerancia de estos vecinos hipotéticos, con poca predisposición a buscar soluciones alternativas (los sacarían con violencia, los denunciarían a la comisaría o al colegio) y por la otra una actitud más conciliatoria.
Cuando se preguntó cómo reaccionarían tus padres:
En el caso de los propios padres baja considerablemente la denuncia a la comisaría y la sanción en la escuela. Aparecen otras opciones como el dialogar con los padres de los chicos.
Es interesante porque a los propios padres se los percibe como más predispuestos a buscar soluciones alternativas y más democráticos que cuando se comparan con la percepción que tienen de otros vecinos.
También un dato significativo es que los chicos reconozcan que un 20% de sus Padres reaccionarían con violencia.
La última situación plantea el problema de la discriminación y de la burla entre pares:
Cuando se les preguntó a los chicos como hubieran reaccionado se presentaron diferentes estrategias:
Es interesante porque en esta situación es donde se percibe el mayor protagonismo de la maestra.
Situaciones de diferentes grados de violencia en las escuelas
Como situaciones más frecuentes aparecen el insulto, la broma y la pelea. En menor medida, pero igualmente significativos son los datos de haber sido lastimado o robado.
Cuando se les preguntó si fueron víctima de algún robo o agresión física:
Entre quienes aclararon que tipo de situación sufrieron se mencionaron.
Robo de bienes (bicicleta, zapatillas): 3 casos
Robo sin especificar: 2 casos
Robo de dinero: 2 caso
Robo con armas: 1 caso
Persecución: 1 caso
No explicaron: 6 casos
Cuando se preguntó si algún familiar había sido víctima de alguna agresión o robo.
Entre quienes mencionaron el hecho:
Robo con armas: 3 casos
Asesinato: 1 caso
Robo sin especificar: 2 casos
Agresión física: 1 caso
Es interesante que cuando se pregunta sobre el grupo familiar, el índice de haber sufrido un acto de robo o agresión física se incrementa. También es relevante el valor alto del robo con armas.
Cuando se preguntó por la frecuencia en que suceden ciertas situaciones en la escuela:
Prácticas de solidaridad frente a la victimización de un tercero
En este caso también se plantearon situaciones hipotéticas:
En un caso se presentó ser testigos de un robo:
Es interesante que si bien como primera opción se plantea el pedido de auxilio a la policía, su rol es ambivalente, y en algunos casos los chicos señalaron que "no le avisaría a la policía porque podrían ser los propios ladrones".
En otro, cómo reaccionaría si fuera testigo de un atropello
Aquí frente a ciertas noticias policiales, donde ha sido frecuente que el/la responsable huyera, los chicos plantean la necesidad de una doble estrategia: parar al responsable y pedir auxilio. En un porcentaje menor, plantearon una actitud de indiferencia.
Otra situación planteada: la confidencia de un amigo de ser golpeado por su padre
Es interesante porque los jóvenes perciben diferentes alternativas que pasan desde el dar consejo, el llamado a la línea de asistencia, pedir el consejo de los propios padres. Incluso un 25% se plantea la alternativa de denunciar el maltrato en la policía.
Imágenes de la policía, sentimientos de inseguridad
A la pregunta qué te da más miedo
Quizás el dato más llamativo es que el 13% le temen tanto a la policía como a una patota de jóvenes. Y en este grupo es mayor el porcentaje de mujeres que de hombres.
Si pasa un patrullero, cómo te sentís?
Como en la pregunta anterior, el dato significativo es la sensación de inseguridad que genera la policía. Así como el dato que a un 50% le produce una sensación de seguridad.
A la situación planteada de estar solo en la casa y sentir que hay un desconocido:
Aquí aparecen algunos datos significativos: por un lado el rol de la policía que sigue percibiéndose como los más idóneos en cuestiones de seguridad y por el otro, el reconocer la importancia de las redes vecinales como soportes de la seguridad. También es significativo que un 20% buscaría algún tipo de arma para defenderse.
Algunas notas finales

Es interesante que frente a ciertos problemas afectivos se recurre a la madre antes que al padre, y que frente a ciertos consejos se acude en primer lugar al padre. Pero en general, los padres son un referente importante al cual se acude para pedir consejos.
Ciertos temas, como la pelea entre amigos, o cómo actuar si otros muchachos/as se están peleando, se busca una solución entre pares antes que la intervención de la autoridad.
En general es diferente la percepción de cómo reaccionarían los otros y la actitud personal: se percibe que los otros actuarían de forma más violenta que como reaccionarían personalmente. En el mismo sentido, frente a un acto de ser testigos de un robo, se percibe a los otros como más indiferentes que la actitud personal.
Es interesante que para resolver ciertos conflictos, como el robo a la maestra, insultos de alumnos a la maestra las soluciones más severas son planteadas como últimos recursos. Previamente se buscan alternativas, como hablar con los padres del chico, hablar con el chico o la directora. Fueron estos dos casos, inclusive, donde los jóvenes plantearon soluciones más severas como la expulsión o la amonestación.
En general, se percibe una búsqueda de mecanismos alternativos para resolver el conflicto como la charla con el responsable, hablar con sus padres, y dar espacio para el arrepentimiento. Muchas veces, la sanción, el castigo, y la denuncia es el último recurso que se imagina.
La situación hipotética de la burla es interesante porque es en la que se percibe el pedido de un mayor protagonismo de la maestra. Se plantearon diferentes estrategias frente a la burla: una actitud defensiva, reaccionando con violencia, una actitud de mayor indiferencia, y la intervención de la autoridad.
La burla y la broma fueron las situaciones más frecuentes en la escuela. La burla nos está planteando la punta de un ovillo, que tiene que ver con la discriminación y la diferencia. También fueron significativos: las peleas en los recreos y el robo.
Fuera de la escuela, las situaciones más frecuentes fueron el insulto, las peleas físicas, el castigo y el robo.
En relación con las situaciones de victimización: Un 30 % de los chicos reconoce haber sufrido algún robo o agresión física. Cuando se le preguntó por su grupo familiar, la cifra asciende a 40%, así como el haber sufrido un robo con armas.
Respecto a las prácticas de solidaridad frente a un tercero desconocido, más del 60% actuaría, buscando a la policía o pidiendo auxilio, y sólo un 10% sería indiferente ("siguiendo su camino")
Es interesante que si bien los jóvenes plantearon como primera opción frente a ser testigo de un robo, llamar a la policía, el rol de la policía se percibe de un modo ambivalente: en algunos casos los chicos señalaron que "no le avisaría a la policía porque podrían ser los propios ladrones". Y esta intuición se confirma, cuando al ser preguntados, que sensación les produce la policía, un 20% respondió que le da miedo.
En otra situación que se planteó las prácticas de solidaridad frente a un conocido, (a partir de la confidencia de un amigo de ser golpeado por su padre), es interesante que los jóvenes perciben diferentes estrategias para ayudar que pasan desde el consejo de hacer la denuncia, el llamado a una línea de asistencia, el pedido de consejo a los propios padres.
En relación a qué situaciones les producía más miedo, fue generalizado la instalación del miedo en una patota de jóvenes, y en una menor medida, en la presencia de un desconocido. Sin embargo, otro dato relevante es que un 13% le teme a la policía.
Finalmente, cuando se les planteó a los jóvenes que harían de encontrarse solos en sus casas con la presencia de un desconocido que quiere entrar, fue mayoritario la respuesta que llamarían a la policía, que implica legitimar el rol de la policía en la prevención y represión. Pero el dato más significativo es que un porcentaje elevado (40%) reconoce la importancia de las redes vecinales como soportes de la seguridad.
Por último, es interesante que no se registran diferencias por género en las prácticas, en los hábitos culturales, ni en las actitudes frente a ciertos conflictos.
Resultados de la entrevista con alumnos de 6to y 7mo grado de la escuela Mantovani.
El 13 de noviembre de 1998, se realizó un encuentro entre los alumnos de 6to y 7mo grado de la escuela Mantovani y representantes de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en calidad de encuestadores para profundizar en algunas cuestiones surgidas en la encuesta:
Detectar las situaciones de violencia escolar percibidas por los alumnos y los mecanismos de resolución.
Profundizar en las situaciones asociadas con el temor a la policía y sus posibles causas.
Los cambios de hábito de socialidad asociado con el menor uso de la calle, y la falta o escasez de vínculos con los chicos del barrio
El vínculo entre los medios de comunicación y las percepciones de inseguridad.
Se les preguntó cuáles eran las situaciones de violencia que ocurren con más frecuencia?
Peleas:
Se planteó una diferencia de género en la forma de la pelea.
Varones: con piñas
Mujeres: con insultos y gritos
Insultos
Cargadas y burlas
Se corrobora en la entrevista que en la escuela Mantovani las situaciones de violencia más frecuentes son: las peleas, los insultos y las bromas.
Con respecto a la pelea se discriminan por un lado las situaciones que tienen que ver con una forma de comunicación y expresión (la pelea como broma o juego) de aquellas situaciones que pueden lastimarse.
¿Cómo resuelven estas situaciones?
Los chicos mencionaron que dependía de la gravedad de la situación:
Si la pelea es en broma: se meten a pelear también.
En principio tratan de resolverlo entre ellos, si no pueden cortar la pelea recurren a la maestra/o
A veces están "demasiado calientes" para poder frenar la situación y se produce una especie de bola de nieve que uno insulta y otro lo devuelve y no se acaba.
Recurren a la autoridad: Cuando necesitan un tercero que les dé objetividad, para evitar que se lastimen.
Como mecanismos de resolución, los jóvenes tratan de resolver en un principio el conflicto entre pares, aunque reconocen que en ciertas ocasiones necesitan de la intervención de un tercero para que medie y puedan escucharse.
La autoridad (los maestros) no son vistos con un carácter represivo sino como un mecanismo facilitador de la resolución de los conflictos.
2. Percepciones sobre la policía
:
Percepciones de miedo:
Gatillo fácil:
Corrupta: "sacan coimas de multas inventadas¨"
Complicidad con los delincuentes:
Arbitrariedad y abuso de poder:
Ineficiencia: No llegan a tiempo.
Miedo a las balas perdidas en tiroteos
La situación los supera: hay lugares donde la propia policía no se mete (Villa Mitre)
Son un indicador de peligro: Si los policía están cerca es porque algo pasa.
Confianza en la policía:
Como guías: "para saber donde queda una calle"
Como última alternativa: Cuando entran ladrones en tu casa los tenés que llamar, no te queda otra.
Imagen de la policía:
Como consigna les pedimos a los chicos que se imaginaran cómo podía ser la vida cotidiana de un policía.
Gorditos con bigote
Dualidad entre el rol laboral y familiar:
Algunos "creen que en su casa es alguien común, como cualquier padre y que la violencia la sacan afuera.
Otros no estuvieron de acuerdo con esta dualidad y expresaron que quien es corrupto o violento afuera lo es también en su casa.
Relevancia del contexto laboral: "Todo depende de la comisaría que le toque; si le toca una de tránsfugas si no se contagia es boleta.
Desventaja para la familia del policía: la familia debe vivir con miedo a que puedan matar al jefe de familia; ser policía es arriesgar la vida.
Ventaja para la familia del policía: su familia está más protegida que el resto.
Los jóvenes tienen una información muy precisa y detallada de las situaciones que provocan desconfianza en la policía: gatillo fácil, abuso de poder, corrupción, balas perdidas, ineficiencia. Es interesante que no fueron planteadas en abstracto (o como información secundaria, obtenida por los medios de comunicación) sino a través de experiencias concretas que vivieron personalmente o sus familiares.
Como contrapartida, fue muy escasa la información brindada sobre los elementos que construyen la confianza hacia la policía: la función de guías, y de auxilio o denuncia en caso de robo.
Con respecto a la imagen de la policía, aparecieron además de la reproducción de ciertos estereotipos como la imagen de gordito , tensiones entre imaginarlo como un ciudadano común –que acercaría al policía a la comunidad- e imaginarlo como un sujeto violento y corrupto.
3. Cambios en la socialidad y utilización de la calle y los espacios públicos
.Se les preguntó por qué un 30% de los jóvenes habían indicado en la encuesta que no frecuentaban a los otros chicos del barrio? Si jugaban en la calle en los espacios públicos?
Los que frecuentan muy poco o nada a los vecinos barriales señalaron las siguientes causas:
Experiencias desagradables vividas en la calle: Relataron experiencias personales: robos, amenazas con cuchillo, ser molestados por adultos abusivos ("viejos verdes").
Mudanza reciente y desconocimiento de los otros vecinos
Inexistencia de chicos en el barrio: "No hay, ¿De dónde los saco?"
Prejuicios y desprecio: No me los banco
Los que frecuentan a los vecinos barriales mencionaron las siguientes causas:
Pertenencia y protección: "en el barrio hay muchas patotas y si me agarran mis amigos me defienden.
La causa principal para no utilizar el espacio público como un lugar de socialidad se vincula con experiencias personales desagradables. Es interesante que las patotas se las valora como sostén identitario y de seguridad.
En respuesta espontánea, los progamas que primero mencionaron fueron Gasoleros y Verano del 98. Cuando se les preguntó por qué les resultaban atractivo mencionaron que Gasoleros les gusta "porque es real, como del barrio, podría pasarles a ellos"; en cambio criticaron la falta de realidad (la semejanza con las telenovelas) de Verano del 98.
ES interesante que el repertorio de programas de los jóvenes no se diferencia en gran medida del repertorio de programas de los adultos.
¿Qué programas les da miedo?
Qué cosa de los noticieros les da miedo?
A quienes les da miedo:
Identificación con las situaciones: "Les podría pasar a ellos" (mencionan el caso de un chico que se cayó a un pozo, y el robo de bebés)
Presentación de la información en forma defectuosa e incompleta: No explican mucho, tiran la bomba y punto. Dieron como ejemplo la noticia sobre la fuga de unos presos en Olivos, que la sóla presentación de la información (sin identikits, u otro tipo de información) dejó intranquila a la espectadora.
Veracidad de la información: Todo lo que informan es cierto
A quienes no les dan miedo los noticieros:
Desconfianza acerca de la veracidad de la información: Siempre exageran
El negocio es crear miedo
Muestran una versión parcial de la realidad: Muestran lo malo, lo bueno nunca es noticia.

Con respecto a los noticieros se presenta una actitud ambivalente: quienes afirman que no les produce miedo porque desconfían de la veracidad de la información y del modo de presentarla en forma exagerada, y por la otra, quienes afirman que los mismos programas producen miedo. En parte, responsabilizan a los propios noticieros de crear sensación de inseguridad por la forma de presentación de la información.
Un dato llamativo es que los jóvenes dicen identificarse con situaciones, que más que familiares, reflejan la condición de vulnerabilidad, como el robo de bebés o la caída en un pozo.
La Nación Line.
Opinión (14/11/98 y 15/11/98).
Encuesta de Poder Ciudadano en el conurbano
La mayoría de los 92 directores de escuela consultados reveló que la situación empeoró respecto del año último
La violencia en las escuelas aumentó respecto del ciclo lectivo anterior. Así lo reveló el 84,7% de los directores de instituciones educativas primarias y secundarias -estatales y privadas- del conurbano bonaerense que fueron encuestados por la fundación Poder Ciudadano.
Para el 78% de los 92 directivos que respondieron a la consulta, realizada el 15 de octubre y dada a conocer ahora, cada vez hay más hechos de violencia protagonizados por los alumnos. Entre otros episodios, llevan armas a la escuela y se pelean a diario en los recreos.
Al señalar las principales causas de esta situación, el 68,4% de los directores encuestados mencionó en primer lugar "el empeoramiento de la situación económica".
En orden de importancia, también hicieron referencia a la crisis de valores de la sociedad, a la de autoridad de los padres, al mayor consumo de drogas entre los jóvenes, a la crisis de autoridad de los maestros y al fomento de la violencia mediante la televisión. Sólo un director aseguró que "siempre hubo violencia escolar, pero los casos no se hacían públicos".
Los docentes aseguraron que, en la mayoría de los casos en los que se produce un hecho de violencia, se informa a los padres de los alumnos. De lo contrario, las autoridades intervienen "para resolver pacíficamente el problema". Si eso no funciona, aplican sanciones y denuncian los casos graves a la Justicia. Otras veces ignoran la situación, según afirmaron 15 de los encuestados.
Armas y marihuana.
La mayoría de los consultados señaló que "casi todos los días" se producen peleas en los recreos e insultos y amenazas entre alumnos, que a diario roban los útiles escolares de sus compañeros.
Entre los episodios que recordaron los directores figura el de un estudiante que murió por causa de una puñalada, en una pelea entre dos barras, y el de otro que, por haber sido descubierto cuando intentaba escaparse de la escuela, trató de cortar los cables de luz y apuñalar al portero del colegio.
Los encuestados también recordaron a un grupo de alumnos que planeó golpear y tirar a un arroyo cercano a un compañero que había sido derivado de otra escuela por problemas psiquiátricos graves, e incluso a un docente que -sin fundamentos- acusó de robo a un estudiante con una fuerte agresión verbal, entre otros casos.
A la hora de analizar los resultados del relevamiento, el presidente de la Asociación de Directivos de Educación Inicial y Educación General Básica (EGB), Raúl Borlenghi, dijo a
La Nación que la violencia escolar es más frecuente "en zonas donde la sociedad tiene más dificultades". A manera de ejemplo, mencionó "el sur de la avenida Rivadavia".Análisis "simplista".
"Los problemas económicos pueden haber alterado a los adultos -explicó-; eso provoca que la familia deje de ser un núcleo de contención para los chicos, que son una especie de esponja de lo que los rodea y canalizan por donde pueden."
En el mismo sentido se manifestó la directora general de Cultura y Educación bonaerense, Graciela Giannettasio. Para la funcionaria, el estudio de Poder Ciudadano demuestra que la escuela "no es una burbuja" y que la violencia escolar es "eco de lo que está sucediendo en las familias y en la sociedad en general, debido a la crisis de valores".
"Prueba de ello -agregó- son las expresiones de violencia creciente en otros ámbitos, como las canchas de fútbol y los espacios de esparcimiento."

El educador Jorge Bosch, rector de la Universidad Caece, fue más allá al asegurar que la violencia escolar "no tiene nada que ver con la situación económica" y definir tal explicación como "políticamente sesgada". Recordó, además, que muchos de los que protagonizan hechos de ese tipo "son chicos con un buen pasar".
Bosch, más bien, atribuyó el aumento de la violencia a "la falta de pautas y de legislación adecuadas para combatir la delincuencia". En este sentido, advirtió que "ante un exceso de permisividad y de descrédito de las medidas disciplinarias, los jóvenes creen que se puede hacer cualquier cosa sin sufrir las consecuencias".
Celina Chatruc
Diagnóstico.
Causas: el 68,4% mencionó el empeoramiento de la situación económica como origen de esta situación. Le siguen, en orden de importancia, la crisis de valores, el consumo de drogas, la crisis de autoridad de los docentes y el fomento de la violencia mediante la televisión.
Hechos: entre los casos revelados por los docentes figuran la asistencia al aula de alumnos armados, la venta de marihuana en los baños, golpes de puño entre estudiantes y agresiones a los profesores.
Conclusiones.
Violencia en las escuelas
La reciente encuesta de la Fundación Poder Ciudadano obliga a volver sobre un tema inquietante y de extremada gravedad social: el crecimiento de la violencia en las escuelas.
La entidad mencionada recogió el testimonio de casi un centenar de directores de institutos de enseñanza primaria y secundaria, públicos y privados, del Gran Buenos Aires. El 84,7 % de los encuestados señaló que se ha producido un aumento general de la violencia en los establecimientos educativos respecto del ciclo lectivo del año anterior. El 78 % afirmó que se ha incrementado el número de episodios violentos protagonizados por alumnos. Entre los hechos que se consignaron figuran algunos que ya habían sido denunciados en oportunidades anteriores: estudiantes que concurren a las escuelas portando armas, peleas en los recreos, venta de marihuana en los baños y frecuentes agresiones a los profesores.
Un 68,4 % afirma que la principal causa de ese deplorable estado de cosas es "el empeoramiento de la situación económica", pero también se mencionan otros factores: la falta de valores de la sociedad, la crisis de autoridad de los padres de familia y de los maestros, el mayor consumo de drogas entre los jóvenes, el fomento de la violencia mediante la televisión.
Es cierto, como señaló una importante funcionaria de la administración bonaerense, que "la escuela no es una burbuja" y que la violencia escolar suele ser "el eco de lo que está sucediendo en la sociedad en general". Sin embargo, esa clase de razonamientos _como la referencia a causas globales de orden económico o cultural_ encierra un peligro: trasladar la responsabilidad a factores muy generales y de imposible control puede conducir a una actitud de resignación o de aceptación fatalista ante hechos que están reclamando una respuesta rápida y eficaz.
Tal vez sea más útil reflexionar sobre causas más concretas y más cercanas al ámbito escolar: por ejemplo, el exceso de permisividad que se observa en algunos casos, el creciente desprestigio de las medidas de corte disciplinario, la equivocada idea de que sancionar a un alumno por faltas de conducta es atentar contra sus derechos esenciales.
Cuanto se haga para revertir esos falsos preconceptos ayudará, seguramente, a defender a la escuela de la agresión perversa de que está siendo objeto.
vecinos@bigfoot.com
Vecinos Solidarios. Plan Alerta.
Barrio Saavedra.
Buenos Aires, Capital Federal
Argentina
© Vecinos Solidarios Plan Alerta. Registro de la Propiedad Intelectual Nº: 986.995 - All rights reserved. -1999 -