PROTUBERANCIA

 

  • ASPECTO MACROSCÓPICO

    La protuberancia o puente se encuentra por delante del cerebelo (fig. 9-1) y conecta el bulbo raquídeo con el mesencéfalo. Tiene unos 2,5 cm de longitud y recibe también la denominación mencionada por al aspecto de su cara anterior, que es el de un puente que conecta los hemisferios cerebelosos derecho e izquierdo.

    La superficie anterior es convexa de lado a lado y muestra muchas fibras transversales que convergen a cada lado para formar el pedunculo cerebeloso medio (fig. 9-1). En la línea media hay un surco poco profundo, el surco basilar, que aloja a la arteria basilar. En la cara anterolateral de la protuberancia emerge a cada lado el nervio trigémino. Cada nervio consiste en una parte intema más pequeña —la raíz motora— y una parte extema más grande la raíz sensitiva. En el surco, entre la protuberancia y el bulbo raquídeo salen, de adentro hacia afuera, los nervios abducens (motor ocular externo), facial y vestibulococlear (auditivo) (fig. 9-1).

    La superficie posterior de la protuberancia es ocultada a la visión por el cerebelo (fig. 9-2). Eorma la mitad superior del piso del cuarto ventrículo y tiene forma triangular. La cara posterior está limitada hacia afuera por los pedúnculos cerebelosos superiores y está dividida en mitades simétricas por un surco medio. Por fuera de este surco hay una elevación elongada, la eminencia media, limitada lateralmente por un surco, el surco limitante (fig. 9-2). El extremo inferior de la eminencia media se expande de manera leve para formar el colículo facial, producido por la raíz del nervio facial que rodea al núcleo del nervio motor ocular externo (fig. 9-3). El piso de la parte superior del surco limitante tiene un color gris azulado y se denomina sustancia ferrugínea; debe su color a un grupo de células nerviosas fuertemente pigmentadas. Por fuera del surco limitante se halla el área vestibular constituida por los núcleos vestibulares subyacentes (fig. 9-2).

    ESTRUCTURA INTERNA DE LA PROTUBERANCIA

    Con fines descriptivos, la protuberancia se considera dividida por las fibras transversales del cuerpo trapezoide en una parte posterior, la calota (tegmentum) y una parte basal anterior (fig. 9-3).

    La estructura de la protuberancia se puede estudiar en dos niveles: 1) un corte transversal por la parte caudal que atraviesa la eminencia del facial y 2) un corte transversal por la parte craneal que pasa a través de los núcleos del nervio trigémino.

    Corte transversal de la parte caudal

    de la protuberancia

    El lemnisco medial rota en su pasaje del bulbo a la protuberancia. Se sitúa en la parte más anterior de la calota con su eje longitudinal en dirección transversal (fig. 9-3).

    El núcleo del nervio facial se halla por detrás de la parte externa del lemnisco medial. Las fibras del nervio facial rodean al núcleo del abducens, formando el colículo facial (fig. 9-3). Luego las fibras del nervio facial pasan hacia adelante entre el núcleo del nervio facial y el extremo superior del núcleo del haz espinal del nervio trigémino.

    El fascículo longitudinal medial se halla por debajo del piso del cuarto ventrículo a cada lado de la línea media (fig. 9-3). El fascículo longitudinal medial es la vía principal que conecta los núcleos vestibulares y cocleares con los núcleos que controlan a los músculos extraoculares (núcleos de los nervios oculomotor, troclear y abducens).

    El núcleo vestibular medial se encuentra por fuera del núcleo del nervio abducens (fig. 9-3) y tiene una estrecha relación con el pedúnculo cerebeloso inferior. En este nivel se halla la parte superior del núcleo vestibular lateral y la parte inferior del núcleo vestibular

    superior. También se hallan los núcleos cocleares posterior y anterior (pág. 408).

    El núcleo espinal del nervio trigémino y su haz se encuentran en la cara anterointema del pedúnculo cerebeloso inferior (fig. 9-3).

    El cuerpo trapezoide está formado por fibras que derivan de los núcleos cocleares y de los núcleos del cuerpo trapezoide. Corren transversalmente (fig. 9-3) en la parte anterior de la calota (pág. 408).

    La parte basilar de la protuberancia, en este nivel, contiene pequeñas masas de células nerviosas denominadas núcleos de la protuberancia (fig. 9-3). Las fibras corticoprotuberanciales del pie del pedúnculo cerebral del mesencéfalo terminan en los núcleos de la protuberancia. Los axones de estas células dan origen a las fibras transversales de la protuberancia, que atraviesan la línea media, intersectan los haces corticoespinales y corticonucleares, y los separan en pequeños haces. Las fibras transversales de la protuberancia entran en el pedúnculo cerebeloso medio y son distribuidas hacia el hemisferio cerebeloso. Esta conexión

    forma la vía principal que une la corteza cerebral con el cerebelo.

    Corte transversal de la parte craneal de la protuberancia

    La estructura interna de la protuberancia es similar a la observada a nivel caudal (figs. 9-4 a 9-6), pero contiene los núcleos motor y sensitivo principal del nervio trigémino.

    El núcleo motor del nervio trigémino se encuentra por debajo de la parte externa del cuarto ventrículo, en la formación reticular (figs. 9-4 y 9-5). Las fibras motoras emergentes se dirigen hacia adelante a través de la sustancia de la protuberancia y salen por su cara anterior.

    El núcleo sensitivo principal del nervio trigémino se sitúa en el lado externo del núcleo motor (figs. 9-4 y 9-5); tiene continuidad hacia abajo con el núcleo del haz espinal. Las fibras sensitivas entrantes atraviesan la sustancia de la protuberancia y se sitúan por fuera de las fibras motoras (fig. 9-4).

    El pedúnculo cerebeloso superior se encuentra posterolateral al núcleo motor del nervio trigémino. Se une con el haz espinocerebeloso anterior.

    El cuerpo trapezoide y el lemnisco medial se encuentran en la misma posición que en el corte antes descrito. El lemnisco lateral se halla en el extremo externo del lemnisco medial

  • ATRÁS