DIOS HABLA HOY Por Livio Ramírez Desde los tiempos bíblicos, los padres acostumbraban bendecir a los hijos para que les fuera bien. Recordamos cómo nosotros pedíamos la bendición, no sólo a nuestros padres, sino a nuestros familiares mayores; cómo los padres se arrodillaban con los hijos todas las noches para orar a Dios antes de retirarse a dormir. En las escuelas se oraba diariamente, antes de comenzar las clases, para pedir la protección de Dios. Sin embargo, esta práctica fue descontinuada debido a presiones de grupos humanistas y religiones anticristianas que reclamaban trato igual para todas las sectas religiosas. ¿Y cuáles han sido las consecuencias? Se les abrió entonces una puerta a Satanás para poder entrar en la mente de los niños. Ante la poca supervisión que ejercen ahora los padres sobre los niños__ debido a que en muchos casos ambos trabajan fuera del hogar __, el televisor, la radio, las computadoras, los juegos como Pokemon, y otros llenan el vacío existente. Y es precisamente a través de esos medios que, con mensajes subliminales, se viene inculcando en las mentes de los niños la violencia y el rechazo hacia todo lo que representa autoridad. Aun en películas preparadas para los niños aparecen imágenes subliminales de órganos y actos sexuales, incitando a los niños a practicar prematuramente relaciones sexuales. Como resultado, hemos visto un gran por ciento de niñas embarazadas. Otros de estos mensajes diabólicos instan a los niños al suicidio, al homicidio, a la drogadicción, al alcoholismo y a todo tipo de actos delictivos. Los niños puertorriqueños figuran entre los más problemáticos, en términos de conducta, de acuerdo a un estudio publicado. Recientemente, salió en la prensa un informe de casos de delitos entre niños de edad escolar. Entre las agresiones figuran disparos, heridas de arma blanca, motines, ataques a maestros y una niña que asesinó a su madre. Pero, ¿cuál es la solución a estos males? Volver a la práctica de la oración en las escuelas y en el hogar, bendecir a los hijos, compartir más tiempo con ellos, darles ejemplo con nuestra conducta, amarlos y enseñarles el temor de Dios. El conocimiento de la Sagradas Escrituras es esencial para que nuestros niños se conviertan en ciudadanos útiles. El Proverbio 22:6 dice: " Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él". Recordemos la exhortación del apóstol Pablo al discípulo Timoteo: " Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús". (2 Tim. 3:14-15) Dirección Internet: http://www.dioshablahoy.org 01/02/01