DIOS HABLA HOY Por Livio Ramírez Existen denominaciones que imponen restricciones a sus miembros para participar en algunos de los sacramentos y ceremonias dentro de la congregación. Entre éstos, el matrimonio, la cena del Señor o comunión, el pastorado, el liderato en distintos ministerios, e inclusive el bautismo. Esta restricción está basada en el pecado. Los líderes que imponen estas penalidades a sus feligreses se basan en ciertos pasajes bíblicos que fueron escritos para determinadas personas y grupos, en ocasiones especiales, como una amonestación a ellos, y una enseñanza a nosotros. Dentro del concepto bíblico encontramos varias definiciones para pecado. Entre estas encontramos el término 'por yerro', o sea, la posibilidad de pecar sin intención. Esto puede ser por descuido o por ignorancia. Por eso, el único capacitado para juzgarnos es Dios, puesto que es el único con la sabiduría y el conocimiento necesarios. Ningún ser humano, no importa cual sea su posición, está capacitado para juzgar a su hermano. (Stg 4:11-12) El único pecado imperdonable es el rechazo a Cristo. Cuando nos arrepentimos y recibimos a Jesucristo como Señor, todos nuestros pecados quedan, no sólo perdonados, sino borrados. En Isaías 43:25, el Señor dice: "Yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados". El apóstol Pablo nos dice que ninguna condenación hay para los que están en Cristo. (Ro. 8:11) Esto no quiere decir que tenemos licencia para pecar; pero si pecamos, el Espíritu Santo que mora en nosotros nos redarguye. Puesto que no somos perfectos habrá momentos en que cometeremos algún pecado, pero nuestro arrepentimiento llegará al corazón de Dios. El apóstol Juan nos dice: "Estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo". El que es nacido de Dios no practica el pecado; por eso su salvación está totalmente garantizada por la sangre de Cristo. "Pero si andamos en luz, como El está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo, nos limpia de todo pecado". (1 Jn. 1:7) Dirección Internet: http://www.dioshablahoy.org 01/21/01