DIOS HABLA HOY Por Livio Ramírez El apóstol Pablo, viendo que los creyentes de Galacia estaban haciendo simplemente lo que la tradición y la ley de Moisés dictaban, les dice: "Estad pues firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud". La ley divina demandaba perfección y santidad absolutas, lo cual nadie podía llegar a cumplir; fue por eso que Cristo vino al mundo. Pablo dice al respecto: "Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte". (Ro. 8:2) Nuestro Señor Jesucristo dijo: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir". Cristo es el cumplimiento de la ley y la puerta de entrada a la libertad eterna. Pero no podemos convertir en libertinaje la libertad que Dios nos ha dado; el creyente tiene que vivir según el modelo de Cristo. La mayor prueba de una verdadera amistad es la que muestra una confianza que no esconde nada, y que comparte los secretos más íntimos. Cristo se refería sus discípulos como sus siervos; pero ahora, en su gran amor por nosotros, nos dice: "Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer". Cuando te sientas tentado a pensar que a Dios no le interesa lo que pasa en tu vida, recuerda el precio que El tuvo que pagar por tu libertad. Antes de dejar su trono de gloria El sabía que le esperaba la cruz; pero aun así estuvo dispuesto a morir por ti y por mí. Respondamos, pues a ese amor tan grande hacia nosotros, no con ceremonias y tradiciones que a Dios no le agradan; a El le interesa la obediencia, la santidad y la salvación de tu alma. "Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres". (Jn. 8:31) Dirección Internet: http://www.dioshablahoy.org 02/05/01