DIOS HABLA HOY Por Livio Ramírez Desde niños estamos acostumbrados a escuchar a nuestros padres decir qué modelo desean ellos que sigamos, o a qué persona en específico desean ellos que usemos como modelo. Puede ser un familiar, un amigo, un conocido o una persona famosa. Otras veces, somos nosotros los que nos forjamos la idea de como quien queremos ser. Querer tener la vocación o el oficio de alguien no es malo; pero al decir que queremos ser como alguien, tenemos que tener sumo cuidado sobre la conducta de esa persona. Mi atleta favorito puede ser el mejor boxeador, o el mejor pelotero; pero podría ser a la vez, un usuario de drogas. El artista preferido puede ganarse el Oscar como el mejor actor; pero puede ser también un adúltero o un fornicario. El político tan admirado puede ser un buen legislador o un gran presidente; pero puede ser también un alcohólico o un corrupto. Y podríamos continuar adelante con este tipo de comparaciones para casi todas las profesiones o posiciones de la vida. Es por eso que tenemos que tener mucho cuidado cuando decimos como quien queremos ser, o como quien queremos que sean nuestros hijos. Sin embargo, a cuántos padres escuchamos decir: 'yo quiero que mi hijo sea como Cristo'. O cuántas veces decimos nosotros: 'yo quiero ser como Cristo'. Podemos llegar a ser el mejor atleta, el mejor artista, el mejor político, o el hombre de negocios más próspero; pero si nuestro fundamento no está basado en la persona de Cristo, lo demás resulta ser basura. (Fil. 3:8) Muchos han alcanzado toda la fama y el dinero del mundo, pero han terminado sus vidas suicidándose, en la cárcel, o como víctimas de las drogas o el alcohol. Pero cuando tenemos a Cristo como modelo, lo demás viene por añadidura. Entonces sí podemos ser el mejor, sin importar la posición que ocupemos en la sociedad. El modelo tiene que ser Cristo. El apóstol Pablo nos exhorta: "Sed imitadores de Dios como hijos amados". Y el apóstol Pedro nos dice: "Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas". (1P. 2:21) Dirección Internet: http://www.dioshablahoy.org 03/05/01