DIOS HABLA HOY Por Livio Ramírez Los montes son considerados en las Sagradas Escrituras como testigos perdurables de grandes acontecimientos históricos. El Monte Ararat nos recuerda el diluvio universal, el pecado del hombre, y la misericordia y la justicia de Dios. Noé y su familia se salvaron, y Dios destruyó el resto de la humanidad por no arrepentirse del pecado. El Monte Moriah nos demuestra que Dios prueba nuestra fe. Fue en este monte donde Abraham iba a sacrificar a su hijo Isaac, en obediencia a la voz de Dios, quien le dijo: "Toma ahora a tu único hijo, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto, sobre uno de los montes". Abraham obedeció a Dios, y entonces el Señor le dijo: "No extiendas tu mano sobre el muchacho, porque yo conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo". El Monte Horeb representa la presencia divina. Fue allí donde Moisés vio la zarza ardiendo y en medio de ella el ángel de Jehová le dijo: "No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar donde tú estás, santo es". El Monte Sinaí recuerda lo terrible de la presencia de Dios y las drásticas exigencias de la ley divina. Fue aquí donde Moisés recibió los diez mandamientos. El Monte Carmelo evoca el triunfo del Dios verdadero sobre los ídolos de los paganos. Fue allí donde el profeta Elías confrontó al pueblo de Israel, diciéndole: "¿Hasta cuándo claudicaréis entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él". Y cayó fuego sobre el holocausto que Elías preparó para probar que Jehová es el único Dios verdadero. El Monte de los Olivos es el lugar donde Jesús oró antes de su muerte, donde dio a sus discípulos las señales para antes del fin de los tiempos, y desde donde ascendió al cielo. En el Monte Calvario Jesús fue crucificado por nuestros pecados. Sobre los montes de Ebal y Gerizín se leyeron las bendiciones y las maldiciones, y el Señor dijo: "…os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a El". (Dt. 30:19) Dirección Internet: http://www.dioshablahoy.org 03/26/01