DIOS HABLA HOY Por Livio Ramírez El salmista David comienza el Salmo 40, diciendo: "Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor, y me hizo sacar del pozo de la desesperación". ¿Te encuentras tú hoy sumergido en el fondo del pozo de la desesperación? Todos en algún momento de nuestras vidas nos desesperamos, y perdemos el ánimo, ante la impotencia de poder resolver ciertos problemas que parecen no tener solución. Pero es que a veces nos olvidamos de las promesas del Señor. Jeremías 17:7-8 nos dice: "Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es el Señor. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará ni dejará de dar fruto". Jeremías __cuyo nombre significa Jehová levanta __, igual que el rey David, e igual que tú y que yo, se sintió muchas veces deprimido. Se halló solo, incomprendido, difamado y perseguido. Sus esfuerzos se vieron frustrados desde el principio de su vida. El no tuvo ni vida familiar ni amigos. Estuvo preso en la cárcel frecuentemente, y no tuvo otro consuelo que el Señor. Forzado a refugiarse sólo en Dios, Jeremías comprendió en qué consiste la responsabilidad individual de cada creyente: en ser fiel al Señor, y confiar en El en los momentos de prueba, en los momentos de desesperación. Cuando todo parezca indicar que ya no hay esperanza, nosotros te decimos con certeza que sí hay esperanza. Hay esperanza en el Dios Todopoderoso. Hay esperanza en el Señor cuando le entregamos todo a El, y confiamos en El. Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Lo que es imposible para el hombre, es posible para Dios. Tú sólo tienes que decirle: 'Señor, yo no puedo con esta prueba, pero tú sí puedes'. Y terminamos con estas bellas palabras del Salmista: "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones". (Sal. 46:1) Dirección Internet: http://www.dioshablahoy.org 05/28/01