No estamos solos

Muchas personas se sienten solas. Creen que nadie los ama. Ésa es una gran mentira de Satanás, el enemigo de las almas. Dios te ama entrañablemente, y cuando entregamos a Cristo nuestras vidas, nunca estamos solos. Miguel era un adolescente que se sentía muy solitario. No estaba en casa porque sus padres se habían separado. Él se había ido a la ciudad, esperando confiadamente hallar amigos. Buscaba trabajo, pero le fue difícil conseguirlo. Él trató de conseguir amigos, pero parecía que a nadie le importaba. El pobre Miguel lloró en desesperación, pensando que nadie lo amaba. Veamos esta otra historia. Paulina era de un buen hogar. Tenía todo lo que necesitaba. Su familia no era rica, pero tampoco era pobre. Sus padres eran religiosos, creían en Dios y asistían a los servicios todos los domingos. Parecería que Paulina era feliz, pero no lo era. No había encontrado la paz con Dios. Ella tenía un carácter muy fuerte. Sentía que sus maneras siempre eran correctas. Cuando alguien se le oponía en cualquier cosa, se rebelaba. Ella se sentía infeliz, y una noche en desesperación lloró como Miguel. Paulina también pensaba que nadie la amaba.

 

Ricardo era de un hogar rico. Sus padres tenían todo. Tenían una casa grande, abundancia de entretenimiento, muchos lujos y mucha diversión. Ricardo asistió a los mejores colegios y universidades y recibió sus títulos muy joven. Consiguió un buen trabajo, manejaba un flamante auto y podía citar a cualquier muchacha. Era joven; la vida estaba llena para él. ¿Qué más desearía uno como Ricardo? Pero Ricardo también era infeliz. Él tenía de todo, sin embargo, no poseía nada duradero. Todas sus diversiones terminaban muy pronto. Una noche se sentó sobre su cama y lloró porque estaba solitario y cansado de la vida. Sollozando pensó que nadie lo amaba. Estos son sólo tres ejemplos. Pero el mundo está lleno de gente solitaria. Los ricos, los pobres, y la clase mediase sienten solos. La vida para ellos es desdichada porque se sienten solos, como si nadie se preocupara por ellos.

 

Si tú te has sentido así, te estamos dando buenas noticias: ¡Dios te ama! El pecado es lo que hace el corazón sentirse triste. Pero Dios amó tanto al mundo que ha dado a su Hijo Jesucristo para salvarnos y Él está con nosotros siempre. Jesús vino a la tierra, vivió su vida, luego murió en la cruz por nuestros pecados, resucitó de entre los muertos y volvió al cielo. Tan pronto como tú recibes a Cristo como tu Salvador, el Espíritu Santo llenará tu vida de gozo y de paz. Nunca digas que nadie te ama. ¡Jesús te ama! Entrégale tu vida a Él. Deja tus pecados. Sigue en el camino de justicia y verdad, y nunca te sentirás solo. Tu corazón estará siempre lleno de gozo, de fortaleza y de paz. El Señor Jesús prometió: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt. 28:20)

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Last Updated: 5 de agosto de 2012