Los Ancianos

De acuerdo al diccionario, un anciano es una persona de mucha edad; una persona venerable, lo cual significa: digno de ser venerado. Los cubanos usan a menudo el término ‘viejo’, como frase cariñosa a otra persona. Algunas entidades llaman ancianos a los miembros del consejo supremo de su organización. Pero, para muchos, el término ‘viejo’ es tabú, puesto que, cuando las personas llegan a una edad avanzada, muchas veces son marginadas, aun por sus propios familiares. La mofa, la burla y el desprecio son comunes hacia los viejos. Muchos, para esquivar estos agravios, acuden a trasplantes de pelo, a cirugías plásticas y otros recursos, para transformar su apariencia, y lucir más jóvenes. Pero, los que cometen ofensas hacia los viejos, ¿podrán hacerse una cirugía del alma para poder transformar sus vidas?. Sólo Cristo, por medio de su Espíritu Santo, puede hacer ese tipo de cirugía.

 

Un autor desconocido escribió una historia de un anciano cuyo hijo y esposa lo regañaban porque, debido a sus manos temblorosas, derramaba la leche en la mesa, se le caía el tenedor y dejaba caer al piso la comida. Por esta razón, le servían la comida en una escudilla, y lo movieron para que comiera solo en otra mesa en una esquina. El nieto vio las lágrimas que bajaban por el rostro del anciano. Un día su padre observó que el niño estaba preparando una escudilla: “Estoy haciendo una pequeña escudilla para ti y para mamá para que la usen en la cena cuando yo crezca, y ustedes estén como Abuelo”. Lágrimas corrieron por las mejillas de ellos, y desde ese día, sentaron nuevamente al anciano a comer con ellos en la mesa, sin importarle que se derramara la leche, se le cayera el tenedor o dejara caer la comida al piso.

 

El filósofo alemán Arthur Schopenhauer escribió: “Los primeros cuarenta años de la vida nos dan el texto; los siguientes, las críticas de los demás”. Sin embargo, llegar a ser anciano es un orgullo. Tras una vida productiva, haber creado una familia, las experiencias vividas, los logros alcanzados, su bondad, la conducta pacífica que la mayoría de los ancianos observan, y su sabiduría –sobre todo en la vida- deben ser motivo de admiración y respeto; no de mofa y de burla. El político norteamericano Adlai Stevenson dijo: “Lo que cuenta no son los años de su vida, sino la vida de sus años”. Y el Proverbista dice: “La gloria de los jóvenes es su fuerza; y la hermosura de los ancianos es su vejez”. (Pr. 20:29)

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Last Updated: 21 de octubre de 2012