|
|
Los Obstaculos
Esfuerzo
significa despliegue de fuerza y voluntad para vencer un obstáculo; vigor o
ánimo para lograr algo. También quiere decir utilización de grandes medios para
el logro de algún objetivo. El Señor nos exhorta a esforzarnos para lograr
nuestros objetivos en la vida. David dijo a su pueblo: Esfuércense, pues, ahora vuestras manos, y sed valientes. (2 S.
2:7) Muchas veces nosotros nos tropezamos en la vida con diferentes obstáculos
que nos impiden seguir adelante con nuestros planes. Si evadimos las piedras en
el camino, perdemos la oportunidad de alcanzar lo que deseamos. Si hacemos un
esfuerzo, movemos el obstáculo y seguimos adelante. El Señor Jesús dice: De cierto os digo que cualquiera que dijere
a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino que
creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. (Mr. 11:23) El
Señor Jesucristo además dice a sus discípulos: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este
sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. (Lc. 17:6) Amados, la fuerza no es lo que cuenta sino la fe
en Cristo. El grano de mostaza es pequeñito, pero tiene componentes estimulantes
que si se siembra en tierra fértil, nacerá una planta y producirá fruto.
El rey David,
en las postrimerías de su vida, sembró en tierra fértil cuando proclamó rey a
Salomón. Este había determinado que Salomón reinaría después que él muriera. Pero,
el trono fue usurpado por Adonías, hermano de Salomón,
sin saberlo David. Cuando éste se enteró, hizo que Salomón reinara por él,
estando vivo, venciendo así todos los obstáculos presentados en el camino para logar
un reinado estable sobre Israel. Él exhortó a su hijo Salomón: Yo sigo el camino de todos en la tierra,
esfuérzate, guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos y
observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios de la
manera que está escrito, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo
aquello que emprendas. (1 R 2:2-3) Salomón, antes que nada pidió sabiduría
a Dios para gobernar a su pueblo. Y ciertamente fue un rey muy exitoso.
¿Estás
enfrentando hoy obstáculos muy difíciles de resolver? No trates de resolverlos
tú solo. Haz la parte que humanamente puedes realizar: ora, alaba y adora al
Señor. El Señor Jesucristo nos advirtió que en el mundo tendremos aflicciones,
pero que confiemos porque Él venció al
mundo. (Jn. 16:33) Entrega toda esa situación a Dios
y Él hará lo imposible para que logres tus objetivos. El Salmista, quien
enfrentó y venció grandes obstáculos en su vida, nos exhorta: Esforzaos todos vosotros los que esperáis en
el Señor, y tome aliento vuestro corazón.
Oprima
aquí
para ir al tope de la página. |
|