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Terapias

Para las composiciones musicales que mostramos en la página de Música recomendamos alternar movimientos corporales con la música para obtener mejores resultados.

Uno de ellos puede ser tender una cuerda al niño autista para que reconecte con el deseo de contacto y comunicación con el entorno, sanando simbólicamente los pasajes que quedaron interrumpidos en algún momento de su existencia y fortalecerlo para que pueda subir de nuevo a la luz .
Se recomienda principalmente para combinarla con música de Mozart, Vivaldi, Strauss o Verdi (que favorece la dinamización del niño).

Además, los cantos gregorianos son beneficiosos para desarrollar la capacidad psicomotriz del niño, y éstos también se puede combinar con este mismo movimiento y con ejercicios de respiración, para que el niño autista pueda aprender a controlar sus movimientos.

De todos modos, es aconsejable que el niño realice en todas las terapias musicales ejercicios de respiración, ya sean para estimular su dinamización, su relajación o capacidad psicomotriz. Son ejercicios sencillos, como intentar dejar la mente en blanco, sentir la música e inspirar y expirar acompasadamente.

Así pues, los beneficios resultantes de estas terapias son los siguientes:

  • El niño se vuelve emocionalmente más expresivo (se ríe, llora frecuentemente).
  • Puede expresar un comportamiento más afectuoso, en un principio, hacia la madre (la besa, la abraza, aunque quizá no acepte de ella lo mismo en un comienzo). Posteriormente, expresa este comportamiento hacia otras personas de su entorno cercano.
  • Mejora el contacto visual, aunque sigue intermitente.
  • Mejora el contacto con el ambiente.
  • Aumenta la vocalización en las primeras etapas (generalmente se presenta en forma de gritos agudos que se vuelven paulatinamente más modulados y se transforman en una especie de balbuceo). Posteriormente, a lo largo de la terapia, se observa una clara maduración en el lenguaje.
  • En niños que tienen lenguaje, aumenta la vocalización y el vocabulario.
  • Mejora la sociabilidad.
  • Mejoran los periodos de atención y concentración.
  • Disminuyen movimientos corporales repetitivos (estereotipias) y las conductas autodestructivas.
  • Mejoran funciones motoras finas y gruesas. Hay una regulación de su psicomotricidad.
  • Mejoran los ritmos biológicos tales como el sueño, el hambre, la respiración, el corazón, etc.

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