Make your own free website on Tripod.com
Sistema de Inteligencia Weiß: Plantas Insumisas
Seele Verbieten: cap 2, Vanille
Inicio
Que es Weiß Kreuz?
Weiß: Los cazadores blancos
Schwarz: pura energía psíquica
Otros personajes
Weiß Kreuz Glühen
Yaoi en Weiß??
Más allá de Weiß
Productos Weiß
Lyrics
Konekos y mas konekos
Florería Koneko no Sumu Ie
Projekt SIE
Fanart
Fanfiction
la colección de Daji
Encuestas
Sobre Daji Fujimiya Naoe
Links
Copyrights

Teil 2: Vanille (vainilla)

Cuatro meses pasaron desde que Weiß fue a interrogar a Schwarz acerca de la tumba saqueada de Aya.

Durante todo ese tiempo, Kritiker no obtuvo ninguna información sobre ese hecho, y tampoco sobre el paradero de Khalil.

Al parecer, igual que la niebla, se había desvanecido.

La tarde caía sobre un Tokio que se teñía de invierno. Omi comenzó a bajar la cortina de la florería.

Desde afuera, una mano cubierta con un guante de ante negro sostuvo la puerta.

-Que....? Quien es?- Omi trató de adivinar quien era, mirando las botas y los pantalones de piel negra, y el abrigo de lana rojo sangre.

-Hola....Omi-kun.

La voz tomó por sorpresa a Omi.

-... - Omi no pudo articular una sola palabra, y los ojos se le llenaron de lagrimas cuando la persona que estaba afuera levantó la cortina y se dejó ver.

-Hola, Omi-kun. Lamento haberte preocupado.

Ken entraba en ese momento a la florería. -Tu...?

-Khalil!!- Omi abrazó a Khalil fuertemente, dejando que las lágrimas corrieran por sus mejillas. Khalil le acarició el cabello mientras lo miraba dulcemente.

Ken se aproximó. -Khalil...-

El chico de pelo negro soltó a Omi y se dirigió hacia Ken, quien le soltó un golpe. Khalil simplemente esquivó el puño de Ken.

-Gracias por la bienvenida, amigo.
-No tienes vergüenza! Donde estabas? Como crees que estábamos nosotros?- Ken se dio la media vuelta.
-Lo lamento. No fue mi intención. Cuando me fui aquella noche, no pensé en que no regresaría en seis meses. Fue un imprevisto.

Omi miró extrañado a su amigo, y terminó de secarse las lágrimas.
-Imprevisto? Un imprevisto de seis meses!?

Khalil asintió. -Y Yoji...?
-Salió con una chica. Ya debe estar a punto de regresar.- Ken cerró la cortina de la florería.
-Bien...supongo que lo esperaremos para hablar...
-Hablar de que...?- Omi volvió a abrazar a su amigo.

Khalil no contestó nada.

(un rato más tarde)

Yoji llegó a la florería. Todo estaba en perfecto orden, como siempre.

El rubio suspiró lentamente, y entonces percibió un aroma diferente. No recordaba que tuvieran flores de vainilla en la florería. De donde venía esa nube tan dulce?

Instintivamente, Yoji siguió con nariz experimentada el aroma, y llegó hasta las escaleras de caracol que llevaban al sótano de la casa.

-Omi! Ken! Están aquí?- dijo, bajando uno a uno los escalones. -Porqué huele así toda la casa?-

Al llegar al último escalón dirigió la vista hacia la televisión y trató de distinguir en la obscuridad algo que se movió. Una figura de pelo obscuro lo miraba atentamente. Sus ojos brillaban casi como los de un gato, y, en la negrura se comenzó a mover con gran precisión hacia un sillón, donde se sentó.

Yoji se apresuró a prender las luces, mientras el fuerte aroma a vainilla envolvía todo el aire.

Al llenarse de luz la habitación, la figura lo miraba, divertida.

-Que? Te asusté? Que pasó con tus nervios de acero, Kudou?

Yoji no despegó la vista de los ojos violetas del otro hombre. -Que...-

-Es ahora cuando tienes que decir "Hola! Que bueno es verte de nuevo!", Yoji...

Yoji Kudou se quedó atónito. Luego de seis meses de angustia se atrevía a presentarse con tanta frescura?

-Ya sé que estás pensando. Lo lamento, de verdad...hay mucho que tengo que contarles. No es de a gratis que me haya desaparecido, sabes?- Khalil se levantó del asiento y caminó hacia Yoji, quien se acomodó los lentes obscuros y comenzó a sacar un cigarro.

Inesperadamente, Khalil abrazó fuertemente a Yoji. Su cabello levantó la dulce nube de vainilla que Kudou había percibido desde que entró a la Koneko. Yoji no supo si contestar el abrazo o no. Estaba muy sorprendido para hacer cualquier cosa aparte de fumar.

-Porqué?

Khalil levantó la mirada y la dirigió a los ojos jade que fijamente lo interrogaban. -Tengo mucho que contarles...

-Solo dime una cosa...porqué te fuiste sin avisar...?

Los ojos violeta se llenaron de lágrimas. -Porque quería entender. Y no podía hacerlo aquí.- Khalil se separó de Yoji.
-Y te pareció muy sencillo largarte y no decirme nada...- Yoji sacó un cigarro y lo prendió. Luego se sentó en el otro sillón.

-Lo siento...te debo mucho, sabes? Fuiste tu quién me regresó a la realidad aquel día en el hospital.-  Khalil le arrebató el cigarrillo al rubio y se sentó de nuevo en el sillón. -Creí que iba a perder la razón, perderme por completo en la locura y no volver jamás. El dolor me estaba matando...y entonces, te oí llamándome, y comprendí que no podía dejarme ir...- Khalil aspiró una bocanada de humo.

Unos pasos bajaron las escaleras. Omi hizo un gesto de asco cuando vio a Khalil fumando.

-Creí que no fumabas...- el más joven de los Weiß se sentó junto a Kudou.
-Yo creía que el único vicioso era Yoji.-
Khalil sonrió. -En realidad, no lo hacía. Soy nuevo en esto.-

Yoji se levantó y caminó hacia Khalil, para arrebatarle el cigarro. -Pues mejor déjaselo a los adictos como yo. Es un mal hábito.- dijo, y se apropió de su cigarro.

Khalil no hizo más que reírse levemente.

-Lo siento! Me perdí de algo?- Ken bajó apresuradamente las escaleras.
-No. Estaba esperándote para comenzar.- Khalil se acomodó en el sillón.
-Pues bien, -dijo Omi, -comienza...-

El chico de pelo ébano asintió.

-La noche que me fui, me encontré con Birman. Me dijo que Persia me tenía una misión especial...en Francia.

(flashback)

-Pero...en Francia...- Khalil miró el cielo estrellado, y abrazó mas fuerte la katana, -que voy a hacer yo en Francia? Es el último lugar al que quiero ir...no quiero volver al lugar donde me pasaron tantas cosas, Birman...-

Birman se sentó en el pasto, junto al chico. -Lo sé, pero es importante. Es parte de un asunto pendiente que tienes...-
-Asunto pendiente?
-Si. Es sobre Masafumi Takatori y tus padres.

Khalil abrió los ojos, muy sorprendido. -Qué con ese infeliz?-
-Persia tiene una pista de los pseudo médicos que inyectaron a tus padres con los químicos...- Birman sacó unos papeles de su bolsa, -estos son los detalles de la misión, si te interesa.-

El Weiß los tomó. -Y...cuando debo irme?-
-Ahora mismo. Persia quiere que sea una misión ultrasecreta, por lo que ni Weiß debe saber donde estás.-

(fin de flashback)

-Entonces...te fuiste por ordenes de Persia?- Omi vio el techo sin mirar nada.
-Si, pero eso no es todo...- Khalil se talló los ojos. -Cuando llegué a Grecia, tuve que seguir por un mes entero las pistas de los cinco blancos. No fue difícil eliminarlos, pero me encontré con mis excompañeros de Évangelie...Franz y Erin tenían la misma misión, así que tuvimos una serie de enfrentamientos.-

Ken se cruzó de brazos. -Pero eso no explica que hayas tardado cinco meses más en regresar...-

Khalil asintió. -Ya sé.  Me quedé dos meses en Inglaterra arreglando algunos asuntos con los contactos de Kritiker allá, respecto a las propiedades de mis padres en Londres. En eso, Birman se puso en contacto conmigo y me dijo que los líderes de la SS habían ido a Japón, y que lo mejor sería que me quedara en donde estaba.-

-Pues en realidad nos hubiera caído bien que vinieras.- Yoji miró a Khalil con un poco de enojo.
-Si, pero no podía negarme. Eran órdenes de Persia.- El chico de pelo negro no ocultó su tristeza. -Además, estar en casa me ayudó bastante. Estaba muy deprimido...-

Omi suspiró. -Y...esta no es tu casa?-

Khalil se sorprendió al oír eso. -Me refiero a que...pues...-
-No importa.- Yoji le sonrió.- Yo te entiendo.-

El inglés continuó hablando. -Manx me hizo saber que habían derrotado los líderes de la SS y que Aya-chan había despertado del coma. También supe que ustedes estaban viajando por Japón hasta que las cosas se calmaran, así que preferí dejar que todo se estabilizara. Pero en una de esas llamadas, Manx también me dijo que alguien había saqueado la tumba de Ran...y...-

Khalil se detuvo. Las palabras no querían salir.

Yoji se levantó del sillón y caminó hacia su amigo. Se hinco frente a él y lo abrazó. El inglés comenzó a llorar. Omi y Ken también hicieron lo mismo.

El rubio le secó las lágrimas al pálido muchacho de pelo negro. -Y...que más...?-

Khalil tomó aire y siguió. -Ella me insinuó que pudieron haber sido los Schwarz, pero yo no lo creí. Entonces Erin me comunicó un rumor que había oído de parte de Flügel, el equipo alemán. Le dijeron que el nieto de la anciana de la SS estaba planeando algo...y que tenía que ver con el hermano de la chica que habían usado en el 'evento' de Japón...en ese momento supe que era sobre Ran.

Los otros tres miraron incrédulos.

-La SS de nuevo!?- Ken se puso de pie, como resorte.
-Pero...entonces...Schwarz...?- Omi no encontraba una relación entre todo.

-Me trasladé a Alemania para averiguar algo. En Berlín, me encontré con Hans, el líder de Flügel, quien me dio algunos detalles sobre una nueva actividad en Rosenkrus.- Khalil apretó los dientes. -Al parecer, tienen planeado despertar a su 'señor' de nuevo...la vez pasada no funcionó con Aya-chan porque Tomoe y ustedes intervinieron, igual que Schwarz, con los planes de la SS.-

-Pero...entonces...- Yoji no creía lo que oía. -Porqué se llevaron el cuerpo de Aya?-

-No sé. Eso tenemos que averiguarlo nosotros. Lo que sí me dejaron muy claro es que Weiß y Schwarz son los primeros blancos.-

-NO me digas que vamos a tener que unirnos a Schwarz. ESO NUNCA!- Ken se puso de pie muy molesto. -Jamás!-

-Ken...no es solo que vayan a venir por nosotros.- Lo que sea que tengan planeado no es muy bueno y si tenemos que apoyarnos en Schwarz, hay que hacerlo.- Khalil miró muy decidido a Ken.

-Pero...- Omi no estaba tampoco convencido.
-Nada de peros. Iremos a ver a Schwarz. De seguro, Crawford ya sabe algo de esto...- Yoji se puso de pie y caminó hacia las escaleras. -Vamos a prepararnos para visitar a nuestros 'amigos'...

Khalil asintió, mientras Ken y Omi se miraban entre si, poco convencidos.