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Sistema de Inteligencia Weiß: Plantas Insumisas
Seele Verbindet (Almas Gemelas)...parte 1
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Seele Verbindet (Almas Gemelas)
Por: Fujimiya Daji
 
NOTAS: No sé cual es la pronunciación real del nombre "Khalil", pero como esta es mi historia y en ella hago lo que me viene en gana, quiero que se pronuncie con "j", como en "jalea", "jasmín" y "jugo". Okis?
 
ADVERTENCIAS: Yaoi, lemon, shonen-ai, PWP, Sap, personaje original, violencia y todo lo que salga mientras escribo.
 
PAREJAS: Aya x personaje original...

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PARTE 1: die Ankunft eines neuen Koneko (La Llegada de un Nuevo Koneko)
 
-No necesitamos más gente por aquí...- Aya se cruzó de brazos.
-Estas son las órdenes de Persia...- dijo Manx mientras se levantaba de las silla. -Mañana vendré con el nuevo...y espero que se adapten pronto, porque Kritiker no va a cambiar de opinión. Media noche en punto.-
 
Omi, Yoji y Ken miraron a Aya. El pelirrojo les regresó una fría mirada, pero no contesto nada. Manx tomó sus cosas y se fué.
-No es fácil trabajar en números impares...- dijo Omi.
-Órdenes son órdenes...no podemos discutir con Persia...- Ken no se oía muy feliz, solo resignado.
 
Yoji encendió su cigarrillo. -Aya...no estás contento con ésto, ne? Ninguno de nosotros lo está. Porqué entonces no decirle a Persia? Supongo que entenderá que si no estamos a gusto no vamos a trabajar bien...- inhaló una bocanada de humo. -y entonces, supongo que sacará al nuevo. Buena estrategia, ne?-
 
Omi lanzó un suspiro de resignación. -Dudo que eso pase. Si Persia ya está convencido...pues no hay nada que hacer...- Ken asintió.
 
-Vale la pena intentar, no?- Yoji dijo finalmente.
++++++
 
La noche siguiente, Manx llegó sola.
-No que iba a venir?- Omi se sintió ligeramente aliviado. Tal vez Persia había cambiado de opinión.
 
-Si...pero decidió que mejor nos veíamos en otro lado...Vámos. Síganme.-
Los cuatro asesinos se miraron entre sí, luego miraron a Manx. Ir a verlo? Pues de que privilegios gozaba ese nuevo?
 
Manx miró su reloj. -Vámonos, Weiß. Se nos hace tarde. Casi es media noche.-
++
 
Los Weiß y Manx llegaron a una bodega abandonada al norte de Tokio. El lugar estaba frío, húmedo y casi completamente obscuro, salvo por unos leves rayos de luna que entraban por las ventanas de vidrios rotos.
 
-Segura que es aquí?- Omi no estaba muy convencido de que alguien realmente estuviera en un lugar tan feo, esperándolos. -Si. Debe estar observándonos en este momento...-
-Acaso se está escondiendo de nosotros como un asustado koneko?- preguntó Aya, un tanto divertido.
 
Una risita aterciopelada rebotó en las paredes.
 
-Fujimiya Ran...
 
Aya miró hacia todas partes tratando de encontrar la fuente del sonido. -Sal ahora.- El pelirrojo dio unos pasos hacia adelante.
 
El hombre se rió de nuevo. -De acuerdo...no te enojes...
 
Omi comenzó a buscar el apagador para encender la luces de la bodega.
De entre las sombras emergió una figura. Vestía un entallado traje de cuerpo completo, guantes y botas hasta las rodillas, las tres prendas de cuero negro. Una pistola semiautomática colgaba del lado izquierdo de su cadera. Tenía el lacio cabello tan negro como el plumaje de un cuervo.
 
-Fujimiya Ran...- El hombre dijo de nuevo.
 
Era mas o menos de la misma estatura y complexión que Ken, pero su espalda era más angosta, y sus largas piernas más redondeadas. Caminó hacia Aya con pasos llenos de una gracia andróginamente felina y sensual. Sus pasos no hacían ruido, parecía que no tocaba el suelo al pisar. Se detuvo frente a Aya y un rayo de luna iluminó sus ojos...esos dos profundos abismos de amatista obscura...ese lunar bajo su ojo izquierdo...
 
-Abisinio...el líder de Weiß...- Aya creyó conocer esos ojos brujos, esa voz embriagadora...-Será un placer estar bajo tus órdenes...- la sensual voz del hombre llegó hasta el corazón de Aya, haciéndolo latir deprisa.
 
-Muchachos...él es el nuevo miembro de Weiß. Su nombre clave es Korat...- la voz de Manx sacó a Aya del trance en el que estaba. -Los dejo para que se conozcan...- dicho esto, Manx se retiró del lugar.
 
-Korat...?- Yoji sonrió levemente.
-Encontré el apagador!- gritó Omi al tiempo que prendía la luz.
 
Aya miró al hombre que estaba de pie frente a él.
 
-Hola, Ran...Cuántos años de no vernos?-
Aya se paralizó. -Tu...eres...tu...-
Omi, Ken y Yoji se miraron entre sí. Luego miraron a Aya y a Korat. -Son amigos?- preguntó Ken, tanteando el terreno.
-Más que eso...- dijo Korat, mientras pasaba el brazo izquierdo alrededor de la cintura de Aya. -Mucho más que eso...
 
Korat jaló a Aya hacia él, y puso su mano derecha sobre la pálida mejilla del pelirrojo, quien no se opuso. Luego, Aya cerró los ojos y dejó que Korat lo besara profundamente.
 
Los otros tres asesinos miraron incrédulos mientras Aya abrazó a Korat y respondió apasionadamente el beso.
 
-Eeeeee...perdoooooneeeeen...- Omi dijo, dudando. Korat y Aya cortaron su beso.
-Si, Bombay?- Korat se apartó de Aya, quien luchaba por recuperar el aliento y el alma.
 
Korat caminó hacia los otros trés.
 
-Entonces sí se conocen.- Yoji estaba algo molesto. Él no era muy partidario de las relaciones homosexuales. Los hombres con mujeres y las mujeres con hombres. Así debía ser. Omi tosió nerviosamente y Ken miró a Aya, quien miraba a Korat fijamente.
-Desde hace años...verdad, bebé?- Korat miró a Aya y le sonrió sensualmente. El pelirrojo se sonrojó levemente.
-Vámonos a casa. Es tarde.-, fué lo único que Aya respondió.
++
(flashback)
-Y si tus papás y tu hermana llegan? Qué van a decir?
-No van a llegar hasta mañana. Van a quedarse en casa de sus amigos.- Ran puso cara de niño bueno. -Y como tu y yo estamos estudiando cálculo diferencial, ellos ni se preocupan...- Ran siguió moviendo sus caderas contra las de su uke.
-Mmmm...Ran...
-Te quiero...
-Y yo a tí, bebé...ahhhh...
-Eres hermoso...
-Ran...Ran...Ran...mmmm...Ran...
El joven de pelo negro repetía el nombre del pelirojo como un mantra.La sensual voz hacía eco en el cerebro de Aya, excitándolo más y más. Ambos continuaron moviéndose en una perfecta sincronía de amor y pasión.
-Ran...Ran...
-Mi amor...Ahhhhh!
El muchacho de cabello obscuro sintió una tibieza líquida derramarse dentro de su cuerpo, e instantaneamente, una ola de calor le corrió por cada célula del cuerpo.
-RAN!!!
Los dos temblaron mientras gozaban del éxtasis glorioso de su amor.
Finalmente, Ran salió del cuerpo de su uke, y se dejó caer exhausto sobre él. El chico de pelo negro acarició la nuca de su amante.
-Eres mi cielo, Ran...mi vida...mi todo...
-Te amo...
(termina flashback)
++
 
Un rato después, los cinco asesinos estaban sentados en la cocina de su casa.
-Korat...Ni siquiera nos has dicho tu nombre...- Omi le dió un trago a su chocolate caliente con crema batida.
-Se suponía que ustedes habían leído mi archivo...por eso me extrañó que Ran se sorprendiera de verme...
 
Ran. Ese nombre era extraño para Omi, Ken y Yoji. Ran...? No, Aya. Ese era el nombre que ellos conocían. Aya Fujimiya.
 
-Hace cuanto se conocen?- Ken le dió un sorbo a su chocolate.
-Nos conocimos en el último año de preparatoria...- Aya comenzó, -y dejamos de vernos dos  meses ántes de que mataran a mi familia. Los padres de Khalil se lo llevaron a Inglaterra.-
-Khalil?- Yoji le puso más crema en su taza.
-Khalil Sewardwell. Mucho gusto.- Khalil tomó un trago de chocolate.
-Supongo que tú si sabes quienes somos.- Ken se limpió con una servilleta los rastros de crema batida sobre sus labios.
-Si. Leí todo sobre ustedes. He de decir que se ven en mejor forma en persona que en los videos! Persia me dijo que solo ustedes estaban a la altura de mis habilidades. En fin...Perdonen,  pero...estoy cansado, son más de las dos...-
-Cierto...y yo tengo escuela...que asco...- Omi se levantó de la mesa.
-Oyasumi!-
-Oyasumi!- contestaron los demás. Omi se retiró a su cuarto.
 
Ken se atrevió a preguntar algo, aunque ya sabía la respuesta. -Por cierto, Khalil...dónde vas a dormir? Én realidad solo hay cuatro habitaciones y...-
 
Khalil abrió la boca para contestar, pero Aya lo hizo antes. -Conmigo.- Aya se levantó de la mesa. -Oyasumi.-
Khalil se encogió de hombros. -Oyasumi, chicos...-
Ambos salieron de la cocina y se dirigieron a la habitación de Aya.
 
-Vaya...nunca había visto a Aya así...- Ken dijo en voz baja. -Algo le cambió en los ojos...Jeje...ese "conmigo" de Aya sonó muy posesivo...-, el chico de cabello castaño terminó con una sonrisita. Yoji asintió. -No me gusta decir esto, pero tiene la mirada de un hombre enamorado...-
-Porqué no te gusta, Yoji?
-Ya sabes...dos hombres...eso...
-Pues...si Aya es gay, esa es su vida...su bronca. Además, si se quieren...
-No entiendo eso. Quererse? Dos hombres? Así...?
-Homofobia, Yoji?
-No...solo que no entiendo como es que habiendo tantas mujeres bellas, dos hombres se acuestan juntos!
-Pues no sé. No soy gay. No puedo explicártelo.- Ken hizo una pausa.
-Yoji...por qué crees que Khalil trabaje para Kritiker? Digo...todos tenemos una razón...
-Habrá que preguntarle.
-Cierto.
++
Aya miró a Khalil, quien dormía a su lado, agotado por el desenfreno de su primer encuentro amoroso en mucho tiempo. Viejos amantes. Eso eran.
Aya había extrañado tanto tener a alguien a su lado... alguien que lo conociera, alguien a quien besar, a quien hacerle el amor...
 
Pero...porqué Khalil era ahora un asesino? Que pasó en el tiempo en que no se vieron?
 
Khalil. Khalil Sewardwell.
 
Lustroso pelo negro hasta los hombros, profundos ojos violeta obscuro, sedosa piel blanca, y sonrisa enigmática. Cuerpo delgado y fino, piernas largas y torneadas, sensual andar felino y salvajemente andrógino.
Parecía un presumido de primera. En realidad era una persona sencilla, simpática y sincera.
 
Hablaba inglés, alemán, francés, italiano, y español además del japonés. Era muy bueno en ciencias. Practicaba ninjitsu. Sabía de pintura y escultura. Pero su pasión era la literatura.

Lo más romántico sería pensar que por ella los dos se acercaron y se enamoraron. Pero no. No fué la literatura. Fue la química orgánica. Y Ran amó esa materia desde entonces.
 
Todo empezó...un viernes. Se vieron en casa de Ran a estudiar algunas  materias para la semana de exámenes. Ran no entendía algunas cosas y Khalil se había ofrecido a explicarle.
 
(flashback)
-Entonces...cuando agrego el halógeno, una de las dos moléculas entra en...donde dijiste?- Ran suspiró desesperado por no entender la reacción de halogenación de alcanos.
 
Maldita química orgánica. Maldita, malidita, maldita millones de veces. Era asquerosamente fea, aburrida y difícil. Porqué diablos estaba en el área de las ciencias Químico Biológicas, cuando él quería estudiar letras? Ya recordaba. Sus padres querían que fuera médico.
 
Los dos jóvenes estaban tirados bocabajo en el piso alfombrado del cuarto de Ran, rodeados de tres libros de química orgánica, uno de física, dos de biología, uno de cálculo y ese feo libro de bioquímica lleno de esquemas raros.
Shakespeare, Poe y Sor Juana descansaban sobre la cama de Ran en espera de que las ciencias le dieran paso a la literatura, cuando los dos muchachos se aburrieran de estudiar.
 
-Calma...mira...- Khalil tomó su lapiz y escribió en su cuaderno:
    R-H+ X2 ----> R-X +H-X + mezcla de halogenuros del alquilo
                    luz
              o temp. de
            250-400°C
 
-Y? Eso no me dice nada...
-Mira...cuando el agregas el halógeno...ya sea cloro, yodo, fluor o bromo...el grupo alquilo se separa. El halógeno entonces...
 
Ran se concentró en mirar esa boquita en forma de corazón. Esos labios parecían rebanadas de  fresa, roja, dulce y jugosa.
 
-...y por eso se forma el ácido. Luego...
 
Que pasaría se le daba un beso? Solo uno pequeño y rápido...Ran no pensó más de dos segundos y puso sus labios sobre los de Khalil. Le sorprendió no encontrar resistencia. Ran avanzó más, e intrudujo su lengua en la boca de su compañero de clases. Dulce y tibia, la lengua de Khalil se unió a la de Ran en una danza suave e íntima. El chico de pelo negro dejó escapar un leve
gemido. El pelirrojo entonces procedió a acomodar a Khalil bocarriba. Ran se recostó sobre el cuerpo de Khalil y besó sus labios en frenesí.
 
Khalil rodeó con sus piernas la cintura de Ran, mientras éste frotaba su entrepierna contra la de Khalil. Los dos sintieron la obvia reacción de este contacto. Khalil abrió las piernas y empujó a Ran.
 
-Yo...tengo que irme a casa...- Khalil se puso de pié, nervioso.
-Khal...yo...
Khalil miró a Ran con una mirada traviesa. -Perdón...es solo que...no duermo con alguien ántes de la primera cita...-
Ran sonrió. -Eso quiere decir que tengo posibilidades...-
 
Khalil se encogió de hombros. -Tal vez...- Luego, sonrió traviesamente.
 
Aya y Khalil se hicieron novios. Pero sus padres no podían saberlo. Sería la sentencia de su separación. Tenían que esconderse detrás de su cubierta de "mejores amigos" para que nadie pudiera sospechar.
(termina flashback)
 
Aya sonrió al recordar sus momentos juntos. Todas esas horas compartiendo opiniones sobre literatura...las horas en que estudiaban a morir para sacar buenas notas...los besos y las caricias...la travesura de la primera vez de ambos en la cama de los padres de Khalil...
 
Aya abrazó a su hombre. Éste, entre sueños, se acurrucó entre los brazos del pelirrojo.
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Ende Teil ein