(1842-1898)
Nacido en París. Nombrado después de la muerte de Verlaine,
príncipe de los poetas. Su trabajo no fue reconocido en su tiempo
más que por sus amistades cercanas, así que nunca pretendió la
gloria ni la popularidad. sus obras poseen un ambiente denso,
escandaloso y cínico.
El fauno soñaría himen y casto
anillo sin las ninfas del bosque ni siquiera
escuchar
en es salón recoleto cuando el
piano de cola idéntico a tu ingenio, pasa del
grave al tierno.
II.-
¡Feo fauno! como pasa por los bosquecillos un tren que silba lo que, quedo, el caramillo suspira. ¿Irás, por exceso de llama, a pedir esta cuarteta torpe para acallarla? o, si él la dijera, peor aún.
III.-
Ese fauno, si te tuviese sentada
en una arboleda no se dedicaría
a inflar su flauta indecisa
con la turbación dispersa de sus viejos pasos.
IV.-
Fauno, que en un claro del bosque
te deslizas mientras duermes
con cuatro versos agradece
a Dujardin tu hermano normando.
V.-
Fauno, si adoptas un atuendo
simple como el de las enredaderas Dujardin y yo, no póstumamente
te popularizaremos. inicio