Adolfo Ruiz nace en 1971
en Albacete, a solo 13 kilómetros de donde el Príncipe Don Juan Manuel tuviera sus halconeras y escribiera su clásico tratado
cetrero “Libro de la CaÇa”, tras los muros del Castillo de Chinchilla.
Pronto heredó de su padre
(Escultor y pintor naturalista) el amor por la naturaleza. En 1.982 visita la casa del naturalista y cetrero Antonio Manzanares
(colaborador en su día del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente) vio las primeras aves de cetrería: Azores, halcones, cernícalos…
y comenzó una intensa búsqueda de información, leyendo a los clásicos (Pero López, Juan De Sahagún, Conde Puñonrostro…),
hasta dar, años después, con dos libros que le abrieron la puerta de la practica
cetrera: “El Arte de Cetrería” y “Animales Cazadores”, ambos del Dr. Rodríguez de la Fuente, confeccionando
él mismo todos los aparejos necesarios para ello.
En 1.986 ingresa en la
Asociación Española de Cetrería y obtiene la licencia C-1 con la que comienza
a volar su primer cernícalo. Desde entonces siempre ha vivido rodeado de aves de presa, practicando sobre todo la caza de
conejos con Azor Ibérico, de liebres con Azor Finlandés y el entrenamiento con palomas y caza de perdiz roja con Halcones
Peregrinos.
En 1.991 es nombrado Presidente
de la Asociación Cetrera de Albacete y participa en las “Iª Jornadas culturales sobre cetrería” realizadas en
San Clemente (Cuenca), donde expone sus caperuzas. Tras esta muestra comienza a recibir encargos de su entorno, lo que le
da la oportunidad de probar sus creaciones sobre una gran cantidad de aves y perfeccionar técnicas y patrones para conseguir
confeccionar caperuzas de calidad. En 1.994, presenta sus caperuzas en sociedad durante la celebración de las Jornadas “Accipiter”,
en Los Yébenes (Toledo). En esa fechas es nombrado Delegado de Cetrería (AB) por la Federación Castellano-Manchega de Caza,
así como empieza a entablar relación con otros artesanos de primer orden (Aurelio Pérez, Isaías Martín, Javier Huguet, Enrique
Fernández…) con los que aprende e intercambia conocimientos sobre la fabricación de caperuzas. Paralelamente empieza
a contactar con cetreros y artesanos extranjeros, con los que intercambia conocimientos y material.
Todo este esfuerzo se vio
compensado en el año 2.002, cuando recibe el Iº premio en la disciplina de Arte en Cuero durante las Jornadas-Concurso de
Arte Cetrero “LUA”.
Posteriormente, en el año
2005 se profesionaliza como Cetrero y el 2007 como Artesano.
Además Adolfo ha sido Jurado
en eventos nacionales e Internacionales de Cetrería, Colaborador del Sky Trial y cuantos eventos o causas cetreras han solicitado
colaboración, practica la fotografía y el dibujo naturalista y ha participado con sus escritos en prestigiosas publicaciones
internacionales sobre cetrería y aves de presa.