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Como Schuldig se dirigió del aeropuerto a la casa

La mañana era tranquila y el sol comenzaba a calentar levemente el ambiente, el viento soplaba hacia el oeste mientras un joven alemán caminaba paciente a la esquina de la calle.

 

Al llegar espero ver un taxi que lo llevaría al aeropuerto donde había quedado que lo recogieran. En los alrededores no había mucha gente, el día apenas comenzaba lo que hizo que el joven sonriera levemente.

 

A lo lejos observo un taxi y alzando el brazo le pidió la parada, el taxi se detuvo frente a al joven, este se subió –al aeropuerto- le ordeno al taxista este asintió y el taxi se puso en marcha.

 

Faltando poco para llegar el aeropuerto el taxista le comienza a hacer la platica

–va a irse de…-

 

-no, no voy de viaje- contesto el joven indiferente viendo la calle.

-Entonces se dirige a su trabajo?- pregunta el taxista

-si, se podría decir eso, pero no es por eso que tenga que llegar temprano- le contesta el joven. A lo lejos ya se alcanzaba a ver el aeropuerto.

 

Al llegar y después de detenerse el taxi, el joven salio y observo a su alrededor, todavía no había llegado el que lo recogería.

 

Pago al taxista y se dirigió a la entrada, ahí se recargo en la pared, cruzo los brazos y espero.-esta bien que quería volver a divertirme con los Weiss, pero no tenia que vivir con ellos Brad- pensó negando ligeramente la cabeza y una leve sonrisa cruzo de su rostro.

 

Pasó poco tiempo, todavía no había tanta gente en el aeropuerto, pero aun así le llego un pensamiento fugas a su mente que era distinto a los demás, el cual iba dirigido hacia él. Volteo a ver y una joven japonesa alta, de cabellos castaños y ojos verdes lo veía disimuladamente, el joven le sonrió abiertamente, y ella le correspondió.

 

En eso un auto de color negro se detuvo frente al aeropuerto, y el joven camino en dirección hacia el auto.

 

Del auto salio el conductor –usted es Schuldig- pregunto al ver al joven parado frente al auto.

-así es- respondió Schuldig viéndolo fijamente.

 

El conductor camino hacia donde esta parado Schuldig y le hizo una ligera reverencia -disculpe la tardanza pero tuve un percance-le dice el chofer en tono de disculpa.

 

-no creo que quedarse platicando sea un percance- menciono al abrir la puerta trasera del auto –pero vamonos ya- termino diciendo mientras se subía al auto. Y una vez que el conductor entro al auto, este se puso en marcha.

 

Schuldig se acomodo perezosamente en el asiento y después de un rato se quedo viendo a la nada pensando –como una organización de la unión europea lo perdió de vista tan fácilmente- recordó el reporte que le había dado a leer Brad – y esa chica del aeropuerto se parecía tanto a…-negó con la cabeza riéndose de sus pensamientos –y  ahora por que estoy recordado eso- vio hacia enfrente de la calle el pasar de los edificios que pasaban por la rapidez del auto. –Ya falta poco para llegar verdad- pregunto.

 

-si señor- asintió el conductor viendo a Schuldig por el retrovisor.

 

-bien- contesto Schuldig y se quedo viendo a la calle el pasar de los carros. Y después de un rato una idea llego a su mente –es verdad que va a ver otros cuatro viviendo en esa casa, además de los Weiss verdad- pregunto interesado al chofer.

 

-así es- contesto el conductor.

 

Schuldig satisfecho con la respuesta espero tranquilo a llegar.

 

Poco después el auto llego frente a la entrada de una casa grande, Schuldig salio cuando se hubo detenido el auto y observo detenidamente la casa. –como lo suponía todavía no hay nadie mas, pero ya llegaran- pensó divertidamente.

 

Se escucho una puerta cerrarse del auto, el chofer había salido a despedir a Schuldig, este lo volteo a ver –no vuelvas a dejar a las personas esperando, no creo que a tus jefes les agrade eso- menciono en tono de burla, el chofer se exalto y asisto algo nervioso. Después hizo una ligera reverencia a Schuldig, este lo vio indiferente –danke- agradeció y se acerco a la puerta de entrada.

 

Al llegar a la puerta toco el timbre y espero que le abrieran.