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Cambios y partida

Media noche, los blancos y pulcros pasillos del hospital donde esta Schuldin, están casi desiertos a excepción de los integrantes de Schwarz y alguna que otra enfermera, no hay nadie mas en ese el octavo piso del edificio, tanto Nagi como Farfarello se encuentran sentados en unas sillas negras, pegadas a la pared, enfrente esta la habitación 669, donde esta Schuldin y este a un no a despertado, están ahí esperando noticias del estado de su compañero de equipo.
Un largo bostezo de parte de Nagi, comenzaba a darle sueño, todo estaba demasiado tranquilo, -¿Tú crees que se ponga bien?, pregunto al joven de cabellos blancos que estaba a su lado.
-Hierva mala jamás muere y Schuldin es demasiado testarudo como para morir, dijo Farfarello, demostrando con su tranquila voz, que estaba en sus cinco sentidos esa noche.
-En eso tienes razón, pero últimamente a estado muy extraño, ¿No lo crees así?
-Debe de estar enamorado.
-¿Enamorado?, pero eso no es nada nuevo, él siempre a estado tras de Crawford, dijo con algo de sarcasmo Nagi.
-Al parecer ese siempre se a acabado.
-¿A que te refieres?, cuestiono Nagi con completa curiosidad, ya que él no se había percatado de lo mismo que Farfarello.
-Me refiero a que Crawford, esta completamente desesperado por que alguien mas a posado sus ojos en lo que creyó suyo.
-No comprendo, Nagi no entendía a que se refería su compañero con esas palabras, -"¿Crawford desesperado?, esta bien que este actuando algo raro y que se preocupe por Schuldin, pero de eso a desesperado, y por Schuldin, es difícil de creer, y aparte quien podría querer a ese fastidioso alemán", pensó Nagi mostrando en su rostro una gran confusión.
-Es simple, dijo Farfarello con una casi imperceptible sonrisa en los labios, se le hacia gracioso tener esa conversación con Nagi, -"No sé a dado cuenta de nada", pensó el irlandés y prosiguió con lo que iba a decir -Veras, Crawford siempre sé a creído autosuficiente y eso le hace perder la visión de lo que realmente quiere.
-Sigo sin entender nada, jamás e visto a Crawford perder la visión de lo que quiere, vive para obtener lo que quiere.
-Ese es exactamente el punto, jamás pierde de vista lo que quiere, y eso lo enfrasca en el trabajo y no presta atención a lo que le rodea.
-Se mas preciso que me confundes a un más.
-Veras, lo que quiero decir es que Crawford se a apegado tanto a su forma de ser, a creado una muralla tan grande a su alrededor, que a tardo demasiado en darse cuenta que lo que realmente quiere, lo que realmente aprecia y ama con todas sus fuerzas, esta junto a él.
-¿Quieres decir que se dio cuenta que ama a Schuldin?
-Exactamente.
-Y por eso Crawford esta así, ¿Verdad?
-Si y él esta preocupado, más por saber, que Schuldin ya encontró a alguien que si le quiere, que por el hecho de que este herido.
-Eso explica la actitud de ese par, dijo Nagi y se hizo un largo minuto se silencio, él cual rompió de nuevo él joven integrante de Schwarz, -¿Sabes? a veces tú eres más cuerdo que ellos dos.
-Talvez lo sea, pero no soy de fiar Nagi, tenlo siempre en mente, no sé cuando tomare alguno de mis cuchillos y comenzare a hacer daño a la gente, quizás algunas veces aparente estar cuerdo, pero no lo estoy, recuérdalo siempre y ten cuidado conmigo, esas palabras dejaron meditabundo a Nagi, él cual no entendía como una persona podía llegar a cambiar tanto, de alguien tan observador y cuerdo a un sádico y sangriento acecino.
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Adentro de la habitación esta Crawford, vestido con uno de sus trajes clásicos en color azul marino, él esta sentado en un sillón para una sola persona de color azul verde, este esta pegado a la ventana, las cortinas corridas, dejando pasar la luz de una hermosa luna llena, a la cual él líder de Schwarz no prestaba atención, por mirar al pelirrojo, que descansaba sobre la cama de sabanas blancas, sus cabellos aun desordenados por toda la almohada formando un charco de color rojizo con sus hebras, su pecho subiendo y bajando, marcado por el acompasado ritmo de su tranquila respiración, su piel se veía aun mas blanca, a causa de la escasa iluminación que lograba entrar por la ventana, dejando en una casi completa penumbra la habitación, todo esto lo hacia ver tan etéreo, tan irreal, que él americano sentía que si estiraba la mano para tocar a Schuldin este desaparecería.
-¿Me dejaras?, dijo Brad, sin apartar su vista del herido, -¿E perdido esta batalla?, ¿Te e perdido a ti?, continuo preguntando el americano, en susurros, su voz escasamente era escuchada por él mismo, -"¿Por qué duele tanto él verte así?, ¿Por que siento que mi corazón sangra por no poder hacer nada por ti?, ¿Esto es Amor?, es gracioso, ¿no lo crees Schuldin?, eme aquí a mí, él frío e insensible líder de Schwarz, sufriendo la agonía más grande de todas, por alguien, al cual creí jamás llegar a tolerar, que jamás creí que extrañaría, hasta que té vi alejarte de mí, hasta que te vi menospreciándome, hasta que dejaste de prestarme tu atención, Schuldin ¿Tienes idea de lo necesario que es tu presencia para mi? El que me molestes, el que muy a tu manera me saques de mis pensamientos y trabajo, que me distraigas de todo", pensaba el americano sin dejar de mirar a Schuldin.
La habitación quedó en completa oscuridad por unos segundos, por culpa de una nube solitaria que cubrió a luna por tan solo unos momentos, cuando los rayos de luz plateada volvieron a iluminar tenuemente la habitación, se pudo notar un cambio en esta, todo seguía igual, pero un joven de largos cabellos negros y un fino traje gris oscuro, había aparecido en la habitación.
-Eso no es amor, a eso se le llama dependencia, dijo Alessandro, mirando con sus profundos ojos negros a Schuldin, su rostro completamente serio, sin su usual sonrisa adornando sus labios, fuera lo que fuera, que el vampiro estuviera pensando ó tramando, debía ser algo muy serio, debido a la actitud seria que estaba mostrando, él estaba recargando su cuerpo sobre la puerta, por la cual hacia solo unos segundos que había entrado, sin hacer un solo ruido, ni ser notada su presencia, hasta que había dicho lo anterior, en una de sus manos llevaba un arreglo floral, su otro brazo estaba flexionado hacia su hombro y de su mano colgaba un gancho de metal del cual pendía una bolsa negra, Crawford se sorprendió mucho al verlo, no había escuchado cuando había entrado.
-¿Y que sabes tu del amor?, le reprocho Brad al recién llegado.
-Mucho y a la vez muy poco, decía Alessandro, mientras se apartaba de la puerta y comenzaba a dirigir sus pasos hacia la cama, con pasos lentos y tranquilos, ubicándose en el costado contrario del que Crawford ocupaba, -Sé casi lo mismo que la gran mayoría sobre el amor, sé que confunde, que apasiona, que se siente hasta lo mas profundo de tu ser, decía mientras dejaba las flores sobre una pequeña mesa, que estaba a un lado de la cabecera de la cama, -Pero ahí algo que si se muy bien y eso es que si uno en realidad ama, no solo se preocupa por el ser amado, sino que impide que este sufra, continuaba hablando Alessandro, dejo la bolsa que pendía del gancho de metal, sobre una silla cercana, su rostro seguía con su completa seriedad, sus ojos negros admiraban a Schuldin, su fragilidad, su belleza y solo se reafirmaba que jamás lo perdería de nuevo.
-En ese caso, explícame por que lo que siento no es amor, dijo Crawford sin moverse de su ligar, con voz completamente fría y con un leve tono de agresividad.
-Lo que tu sientes, se llama dependencia, es una simple dependencia emocional, te gusta que Schuldin este ahí para ti, solo para ti, que su vida gire alrededor de tu persona, que te entregue su tiempo, sin tener que dar nada a cambio, tú, no deseas dar nada a cambio, hablaba él vampiro, su voz no era calmada, con movimientos suaves tomo asiento en la cama de sabanas blancas, sin tocar el cuerpo de Schuldin.
-..., Crawford no podía decir nada, estaba intentando asimilar todo lo dicho por el joven de cabellos negros, -"Él tiene razón, lo que dice es verdad, solo quiero a Schuldin para que me saque de mi mundo, eso no es amor, es una dependencia, dependo de él", decía una parte de la mente del americano, la parte que aceptaba lo que ese joven decía, la que admitía que lo que este decía era cierto, -"Estas completamente equivocado, yo lo amo, yo en verdad le amo, no es una dependencia, Schuldin es solamente mío, es mío y no se lo entregare a nadie, por que, Nadie me quita lo que es mío", decía la otra parte de la mente de Crawford, la parte que se rehusaba a creer lo que decía el joven de cabellos negros, la que intentaba defender lo que creía, -"No escuches a ese sujeto, Schuldin es mío, de nadie mas, defiende lo que es tuyo", se decía mentalmente la parte que se rehusaba a creer en las palabras de Alessandro.
-Te e confundido, pero ahora te has dado cuenta que lo necesitas, pero antes te negabas que lo necesitabas y solo lo querías cerca por un tiempo, eso no es amor, esa es una simple dependencia, continuaba hablando Alessandro, sin modificar su expresión en el rostro o su tono de voz, mientras acariciaba los sedosos cabellos de Schuldin, mostrando en ese simple acto, su cariño y amor por el alemán, -Por que sabes que sin él, simplemente volverás a lo mismo, ya no podrás sonreír, por que te quitare lo que te sacaba de tu mundo, regresaras a tu diminuto mundo, donde tu trabajo es lo mas importante, y sabes que es lo que te atormentara todas las noches.
-..., él americano continuaba sin poder decir nada, estaba a punto de levantarse y golpear a Alessandro por atreverse a ponerle una mano encima a Schuldin, -"Como se atreve a tocar a mi Schuldin,", pensaba Crawford, pero no se movió ni dijo nada por la confusión que le causaron las ultimas palabras dichas por este, -"¿Atormentarme?, ¿A que se refiere?, ¿Por qué cada vez que aparece este sujeto, solo me confunde?", pensaba él americano.
-Que no podrás hacer nada para que Schuldin se baya de tu lado, que te abandone.
-Eso lo veremos, por fin había logrado articular esas escasas palabras Crawford, aun que no sonaron muy convincentes, para los oídos de Alessandro.
-Eso mismo digo yo, pero hay algo mas, algo que matara tu alma, algo que no te dejara en paz jamás, y eso es, que esta noche antes de que el sol salga te enteraras de muchas cosas y la que más te dolerá, será saber que Schuldin me ama a mi y por ti no siente nada, ni siquiera amistad o una simple atracción física, detuvo un par de segundos, para girar su vista hacia donde estaba Crawford, él cual asombrosamente no demostraba nada en el rostro, tenia su perfecta mascara de ~ No me importa nadie y no siento nada ~ y después de verlo continuo hablando, -Eso mi estimado Crawford, ara que tu corazón sangre por dentro, derramaras lagrimas del mas puro dolor, hasta que estas se tiñan de rojo y tu dolor no se borrara hasta que des tu ultimo respiro, eso tenlo por seguro, por que jamás podrás olvidarlo, te juraras que le olvidaras, que podrás rehacer tu vida, pero solo lloraras mas, te enceraras en tu mundo, el cual se vera teñido solo de dolor, el dolor que jamás te abandonara, su recuerdo.
-¡Cállate!, grito Crawford, había explotado, no soporto un segundo mas, escuchar a ese sujeto, que este hablara como si supiera a la perfección lo que sentía, que tuviera sus manos sobre el cabello de Schuldin, todo eso hizo que su mascara se cayera y reaccionara con una completa ira, -Basta de estar escuchando tus tonterías, te matare, dijo él americano sacando una Mágnum de la parte interna de su saco y con esta le apunto a la cabeza a Alessandro, él cual sonrío por primera vez, desde que había entrado a esa habitación.
-Las pistolas no son para los niños, ni mucho menos para tenerlas en los hospitales, la gente aquí necesita paz y tranquilidad para reponerse, reprendió Alessandro a Crawford, como si este fuera un niño pequeño, él vampiro ya tenia la pistola de Crawford en la mano, se había movido de la cama donde estaba sentado y se coloco atrás del americano donde con un movimiento rápido le arrebato la pistola de las manos, todo en una fracción de segundo, con movimientos tan veloces que ningún ser humano normal podría verlos o siguiera hacerlos, con la pistola en sus manos se encamino hacia las cercanía de la puerta, donde estaba el cesto de la basura, donde pensaba tirar el arma, la cual le parecía completamente inservible.
-"Como se atreve, a tratarme así, como a un niño, a humillarme de estar forma", pensaba Crawford, este al ver que no le apuntaban con su pistola, se encolerizo a un mas por la forma en que lo estaban tratando y así que con una ira siega se abalanzo contra Alessandro, él cual al verlo, esta vez no sonrío, ni se puso serio, frunció el seño, este también ya se había artado de todo eso.
-Basta de tonterías, dijo Alessandro con algo de enfado en su voz, estaba algo cansado de tener que esperar, deseaba que todo eso acabara, para llevarse a su pequeño y comenzar una vida tranquila juntos, dejo caer el arma en el cesto de la basura y se giro a tiempo para sujetar a Crawford de la solapas de su traje y arrojarlo con todas sus fuerzas contra la puerta de la habitación, la puerta se desencajo del marco, producto de la fuerza con que hacia sido arrojado él americano, -Ya estoy cansado de tener que jugar contigo niño, me llevare a Schuldin y no puedes hacer nada, dijo con una frialdad cruel él vampiro, esas palabras hicieron que Crawford se pusiera de pie rápidamente a pesar de que tenia bastante lastimado uno de sus hombros debido al impacto con la puerta, a un así, volvió al ataque en contra del joven de cabellos negros, y este una vez mas lo sujeto de sus ropas y lo golpeo en el estomago, dejándolo casi sin aire y al borde de la inconciencia, estaba tirado cerca de la puerta de entrada.
Unos segundos mas tardes llegaron Nagi y Farfarello, los cuales vieron como Crawford había sido sacado de la habitación con todo y puerta y después había vuelto entrar, esos dos estaban ya en la entrada de la habitación, Nagi ya había hecho levitar las sillas que segundos antes ocupaban, las usaría de proyectiles de ser necesario, Farfarello por su lado tenia un pequeño chuchillo en su mano, Nagi se sorprendió un poco por ver a su compañero con ese cuchillo, no recordaba habérselo visto cuando llegaron al hospital, ya en la entrada intentaron entrar en la habitación pero no pudieron, alguien les impedía el paso, así que no podrían ayudar a su líder.
-Disculpen que no les deje pasar, pero así es mejor, dijo Alessandro disculpándose con Nagi y Farfarello haciendo una leve inclinación de cabeza, Nagi intento entrar en la habitación, arrojando las sillas con todas sus fuerzas y habilidad psíquica, pero estas solo rebotaban como en una pared invisible.
-Déjalo Nagi, él es la persona que Schuldin quiere, dijo Farfarello con la seriedad que demostraba que estaba cuerdo y hablaba en serio
-¿Cómo lo sabes?, cuestiono el pequeño a su compañero de cabellos blancos.
-Por que observa como le mira, le mira con infinita ternura, Nagi miro a Alessandro y comprendió lo que había dicho Farfarello y desistió de entrar en la habitación, y solo se quedaron, tanto él como Farfarello de observadores.
-Gracias por entender, dijo Alessandro, Brad no podía moverse, ya había recuperado el aliento, pero sentía como si algo muy pesado le impidiera ponerse de pie, él vampiro se volvió a sentar junto a Schuldin, se inclino sobre él y poso su frente sobre la del alemán y comenzó a hablarle directamente a su mente, -"Mi pequeño, despierta, es momento de irnos".
-"¿Alessandro?, me siento débil y cansado, no puedo abrir mis ojos", respondió mentalmente Schuldin.
-"Lo sé mi pequeño, pero necesito que despiertes para quitarte ese cansancio", respondió Alessandro, hablándole en un susurro y haciendo que voz, aun que fuera mental, reconfortara al pelirrojo.
-"¿Vas a hacer, lo que me dijiste hace unos días?".
-"Si tú me lo permites y lo deseas, lo are".
-"¿Juntos por siempre?"
-"Juntos por todo el tiempo que tú desees, mi pequeño"
-Hazlo, dijo Schuldin en un susurro, abriendo sus ojos, no tenia fuerza ni para mover un dedo, había perdido demasiada sangre y no hacia ni 24 horas que le habían operado de una herida que pudo haber sido mortal.
-Como tu digas mi pequeño, dicho eso Alessandro se puso de pie y retiro la sabana que cubría el cuerpo de Schuldin, con sumo cuidado cargo el cuerpo del pelirrojo hasta estarlo cargando, como si este no pesara nada, para después dejarse caer sobre el sillón azul verde que Crawford había estado utilizando, Alessandro pegando su cuerpo a la tela del sillón y el cuerpo de Schuldin sobre él, las piernas del alemán a cada costado de su cuerpo, en un abrazo y la luz de la luna llena iluminando sus cuerpos, -Lo único que lamento, es que sea en este lugar, deseaba tanto que fuera especial, convertir esto en un momento romántico, hacerlo a la luz de las velas, frente al mar quizás ó en el jardín, pero no en una habitación de hospital, susurro él vampiro en el oído de su pequeño.
-"Tendremos otros momentos románticos, por ahora solo me basto contigo", él pelirrojo ronroneo en la mente del vampiro, con eso Alessandro se sonrió, aspiro el tenue aroma de la piel de su pequeño, le fascinaba poder aspirar ese embriagante aroma que es la piel de Schuldin, -"Tan delicioso, eres embriagador mi pequeño", pensaba solo para él vampiro, mientras retiraba un poco la tela blanca de la bata de hospital que tenia puesta Schuldin, -Te entregare tu ultimo placer como mortal, le dijo mientras mordía un poco la oreja del pelirrojo, mientras su mano le dedicaba una suave caricia en su mejilla blanca, -Te amo mi pequeño, jamás lo olvides, dicho eso, Alessandro poso sus labios en la yugular de Schuldin, pudo sentir el pulso de este, el cual se acelero con el simple contacto, después sus colmillos perforaron la superficie de su piel, su cuerpo comenzó a adormecerse, tan solo por unos segundos duro esa sensación, hasta que ese adormecimiento fue transformado en placer, -Hhaamm, no pudo evitar gemir Schuldin, en el oído de Alessandro.
Él vampiro estaba bebiendo de Schuldin con infinita calma, prologando lo mas que podía ese momento y a la vez dándole un indescriptible placer a Schuldin, él cual ya había probado el placer que causa el ser drenado, pero esta vez era diferente, era aun más calmado, más apasionado, Schuldin sentía placer y a la vez amor, sentía como la vida iba abandonando su cuerpo, pero ese hecho no le causo miedo, ya que los brazos de Alessandro le tenían abrazado y le brindaban calor, amor y eso lo hacia sentir seguro, en el simple hecho de que le tuviera sujeto por sus brazos.
Pasaron largos minutos, Crawford veía la escena completamente irritado, no podía moverse y solo podía admirar, como ese sujeto besaba a Schuldin, él americano no tenia ni la menor idea de que era lo que estaba pasando realmente, divisó a que desde su perspectiva, Alessandro estaba besando el cuerpo de Schuldin, él cual gemía audiblemente, -"Suéltalo, suéltalo, él es mío, no puede estar gimiendo en tus brazos, suéltalo", gritaba mentalmente Brad, ya que su voz había desaparecido, la misma fuerza que lo tenia clavado al suelo le impedía hablar, por otro lado Farfarello veía la escena sin decir o expresar nada, le era completamente indiferente que ese par se pusiera a hacer el amor enfrente de sus ojos, mientras que Nagi estaba completamente sonrojado de ver a esos dos en esa posición tan comprometedora y sugestiva y ninguno de los tres tenia idea de lo que realmente estaba pasando.
El drenado del cuerpo de Schuldin seso, Alessandro se despego del cuello de Schuldin, paso sus lengua por sus labios, -Por siempre juntos, susurro Alessandro, -Por siempre juntos, repitió Schuldin, él cual estaba casi inconsciente, él vampiro se llevo su muñeca a la boca y rasgo sus venas con sus agudos colmillos, la sangre se dejo ver inmediatamente, brillando ante la luz de la luna, -Bebe amor, primero fueron unas pequeñas gotas las que cayeran a los labios de Schuldin, estas pequeñas gotas mandaron fuertes descargas eléctricas al cuerpo de Schuldin, la fuente del caliente liquido carmesí se acerco a los labios del pelirrojo, él cual se aferró a la muñeca sangrante de Alessandro.
La sangre fue vista por los otros integrantes de Schwarz, que veían completamente confundidos esa escena, Nagi lo veía hasta con cierto punto de miedo, a pesar de ser un acecino, no le era grato ver que alguien se bebiera la sangre de otra persona, a Farfarello contrario a lo que todo él mundo creyera que sucedería, no hizo nada, no dijo nada, solo miraba extasiado la sangre caía sobre los labios pálidos de Schuldin y Crawford seguía completamente irritado por ver a Schuldin tan sumiso en los brazos de ese chico.
Schuldin bebió de Alessandro toda la sangre que pudo, dejando levemente mareado a este ultimo, él cual respiraba un poco agitado, pero sin soltarlo, su respiración se calmo un poco, las uñas del alemán se clavaron en su espalda, un agudo dolor estaba recorriendo él cuerpo del pelirrojo, asiéndolo temblar y respirar agitadamente -Duele, duele mucho, gimió con dolor, -Tranquilo, mi pequeño, ya pasara pronto, dijo en tono conciliador Alessandro, mientras acariciaba los cabellos rojos de su pequeño, sin importarle el dolor que este le causaba, tratando de hacerlo olvidar el dolor que pronto pasaría.
-"Que demonios le has hecho maldito, suéltalo, lo haces sufrir", gritaba mentalmente Crawford por escuchar ese gemido de dolor de parte de Schuldin y ver la escena tan conmovedora y melosa que estaban haciendo ese par.
No había pasado mas que un par de minutos más, de completa agonía para Schuldin, su cuerpo había cambiado casi por completo, pero el dolor ya se había ido, dejando al alemán transformado en un vampiro, su respiración agitada seso por completo, su cuerpo dejo de temblar y ya nada le solía, se sentía de nuevo perfectamente, como si jamás le hubiesen disparado, esta completamente restablecido, sus heridas habían desaparecido y ya no era visible cualquier rastro de que le hubiese pasado algo, su respiración volvió de nuevo a hora tranquila y pausada.
-¿Nos vamos?, pregunto Schuldin con una gran sonrisa en el rostro, la misma sonrisa que había estado adornando su rostro durante toda la semana pasada, antes de recibir una respuesta beso los labios de Alessandro, con hambre de ellos.
-Cuando tú lo desees mi pequeño, le contesto Alessandro con una sonrisa semejante a la de su pequeño, Schuldin se puso de pie y extendió su mano para ayudar a su amado a levantarse, -Gracias.
-¿Nos vamos?, pregunto de nuevo Schuldin.
-En cuanto te cambies de ropa o deseas ir con esa bata por las calles, dijo con un tono cómico Alessandro, al cual ya no le importaba la presencia de Crawford, Nagi o Farfarello, simplemente estaba completamente feliz y lo demás ya no importaba, se acerco a la silla donde había tirado la bolsa negra con el gancho de metal y se la extendió a Schuldin, adentro había un traje completamente blanco.
-Gracias, dijo Schuldin, el traje le había encantado, sin ningún pudor se quito la bata que traía puesta, mostrando su figura perfecta a los cuatro pares de ojos que lo veían, dos pares de ellos devorándolo con la mirada y ahí enfrente de todos se coloco su nuevo atuendo, que iba desde la ropa interior hasta una cinta para atar su cabello, todo color blanco, terminado de vestirse se giro hacia Alessandro y como su sonrisa de niño pequeño pregunto, -¿Cómo me veo?.
-Perfecto mi amor, completamente perfecto, dijo Alessandro mirándolo de pies a cabeza, él pelirrojo se arrojo a sus brazos para besarlo de nuevo, ambos vampiros estaban completamente felices, él pelirrojo miró atentamente un par de segundos a su amado.
-Tu cabello, es negro, ahora té vez igual que hace diez años.
-Me canse de traer el cabello bicolor.
-Pues te sienta mejor el negro, té vez mejor, dijo Schuldin volviendo a abrazar a Alessandro y besando una vez más sus labios.
-Schuldin, dijo Crawford, con un tono de voz que a duras penas podría identificarse como él del líder de Schwarz, él americano estaba destrozado por dentro, su cabeza estaba completamente confundida y lo único que pensaba era en que Schuldin no se marchara.
-¿Qué quieres? Dijo Schuldin con tono severo a Crawford, su sonrisa se había borrado y se había girado para ver al americano.
-Te amo, dijo Crawford en lo que era casi un sollozo.
-¿De nuevo con lo mismo?, cuestiono Alessandro, -Acaso no té cansas de que te explique que Schuldin me ama a mí. , decía él de cabellos negros, abrazando a Schuldin por la espalda y recargando su cabeza en el hombro de su pequeño.
-No te vallas, una lastimera suplica por parte de Brad.
-¿Y para que quedarme?, tu no me amas, solo crees hacerlo..., ¿Sabes?, antes creí amarte, pero solo estaba confundido, solo buscaba lo que una vez olvide, creía haberlo encontrado en ti, pero solo estaba confundido, solo me has utilizado como un objeto, jamás te lo demostré pero tus palabras me lastimaban, me has lastimado demasiado, mereces morir, pero..., mmmm, no quiero manchar mis manos de nuevo, no con la sangre de alguien que vale tan poco para mi, dijo Schuldin con fría calma, para después volver a sonreír y mirar de nuevo a Alessandro, -¿Nos vamos?
-Por supuesto, dijo Alessandro con una sonrisa de triunfo en el rostro, jamás había planeado que su pequeño dijera eso, pero había sido lo único que se necesitaba para terminar de acabar con él alma del americano.
En la puerta estaban Nagi y Farfarello, Schuldin les sonrió a ambos, después de todo los consideraba sus amigos, -Gracias por haberme soportado todos estos años, dijo el alemán mientras hacia una inclinación en forma de agradecimiento y despedida, -Nos volveremos a ver y dicho eso, los dos vampiros se desaparecieron antes de que ninguno de los presentes pudiera preguntar algo.
Adentro de la habitación solo quedaban los resto del líder de Schwarz, no tenia una sola herida física, pero estaba completamente ido, encerrado en su dolor, había perdido a Schuldin, para siempre y este le había dicho esas palabras tan hirientes, que su alma y mente no lo soportaron y solo se encerró en sí mismo, desde esa noche actuaba como un zombi, acataba las ordenes de la parte lógica de su cabeza, mas ya no sentía nada, mas que dolor.
CONTINUARA....?